10 oct 2009

Un toque de luz sobre una sombra


Ahora mismo el más salvaje humor gráfico del subcontinente indígena: Alen Lauzán.

Las notas perdidas del Diario del Che en Bolivia 52

¡No me importa, ahora pertenece a la Revolución! Y si Bartolo protesta otra vez, ¡fusílenlo!

Septiembre 19 de 1967
[…]
Otra situación penosa se dio esta mañana. La burrita de uno de los campesinos no aparecía. Por más que lo amenazamos, el hombre se negó a abandonarla. Hubo que posponer la partida para buscar la bestia. Apareció después de una hora. Estaba amarrada a un arbusto y había sido abusada. El dueño la trajo hasta mí para quejarse. Un sospechoso silencio en la tropa me confirmó la veracidad de la demanda. Y en verdad era bonita la burrita. Solté una descarga de las grandes. Los llamé insanos criminales, y pregunté cómo era posible que me hubieran hecho perder una hora sabiendo casi todos dónde estaba la burra.

Por el camino atrapamos otros tres paisanos. Se supo por ellos de una finca con caña de azúcar a un par de leguas de distancia. Muganga y los 10 prisioneros relentizaron nuestro avance, hasta el punto de que sólo se alcanzó el chaco cañero de noche. Se ocupó un puerco, y se preparó una buena cantidad de jugo de caña.

Inti no fue demasiado receptivo con la crítica. Le recriminé que se comiera las raciones de los sancionados en numerosas ocasiones. Dijo que lo hacía para garantizar el cumplimiento del castigo. No acepté esa razón. A regañadientes me prometió una autocrítica pública cuando no hubiera nadie presente.

Hoy no escribo más porque se me acabó la tinta.

Septiembre 20 de 1967
[…]
Día particularmente inútil. Entre una cosa y otra la salida se retrasó hasta las 5 de la tarde. La noche nos sorprendió en pleno ascenso. La oscuridad era muy densa y, para colmo, se me apagó el mechón. No nos perdimos gracias a Aladino y su lámpara. Ordené andar en fila y de la mano. Llegamos poco antes de medianoche a la pulpería. No había otra cosa que cigarros, algunas herraduras y dos libras de cebolla. De ropa y calzado nada. Las herraduras eran muy grandes. Nos llevamos lo demás. Aladino guardó la burra en la casa. Dispuse descansar hasta las 3 AM para salir luego hacia Alto Seco, que está a 4 leguas.

También se ocupó la cabaña aledaña, donde vive Vargas, el corregidor del lugar. Hallamos un teléfono, pero estaba roto desde 1964. No obstante, vi por fin nuestra oportunidad de llamar a La Paz, La Habana, Buenos Aires o, incluso, París. Fui a buscar la libreta con los números mientras Moro, Urbano y Benigno reparaban el aparato. Lo lograron tras dos horas de trabajo. Seguía sin funcionar. Entonces Vargas comentó que el tendido de la línea telefónica a Valle Grande se cayó el año pasado.

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9 oct 2009

Las notas perdidas del Diario del Che en Bolivia 51

Alianza de Incivilizaciones
Septiembre 17 de 1967
[…]
El cumpleaños de Pablito se celebró con arroz y carne asada. Sus 22 añitos lo hacen el benjamín del ELN. Es el único imberbe de la tropa. Esa juventud condiciona su inexperiencia. Cuando se incorporó a la guerrilla nunca había montado en un avión, ni en un tren, ni en una novia. Sin embargo, la revolución le ha dado la oportunidad de montar en balsa varias veces. Y tendrá más, pues mañana debemos seguir con la misma táctica de desplazamiento en zigzag sobre el río.

Aproveché el descanso para ejercer como dentista. A Arturo le saqué una muela. A Chapaco, dos piezas. Parece que del mismo diente.

La radio nos ignora olímpicamente. La captura de Loyola Guzmán supone el fin de nuestra red urbana. Ya funcionaba al 50% desde que Tania se quedó trabada en la guerrilla. La baja de Loyola también significa la desaparición nominal del sexo femenino en el ELN. Es una situación similar a la que teníamos en el Congo. Descontando todas aquellas prostitutas de Tanganika.

Septiembre 18 de 1967
[…]
El día comenzó con otra escena de Chapaco. En esta ocasión la agarró con Arturo, a quién inculpó de hurtar 15 balas de su canana en horas de la noche. Arturo respondió de forma grosera. Un cubano sugirió que Arturo le devolviera al menos tres o cuatro tiros. Creo que fue Olo. Ningún boliviano reaccionó a favor de Chapaco. El fenómeno de la indiferencia nacional sólo se da con este alevoso cretino.

Salimos a las 7. Miguel reportó la vecindad de 4 campesinos cabalgando sus burros. Fueron capturados. Los prisioneros informaron de la presencia de otro lugareño, llamado Aladino, pescando más arriba. Envié a Benigno. Retornó anuciando que había hablado con el tal Aladino, su mujer y un cuñado. Le pregunté dónde estaban. Con pasmosa calma Benigno contestó que los tres se habían ido. Me dio un ataque de rabia. Lo llamé de animal para arriba. Benigno lloraba a moco tendido. Me serené, y le dije que era un inepto tarado y que si nos mataban a todos sería su culpa. En lugar de reaccionar e intentar reparar su error, Benigno lloró aún más sentido. Quería mandarlo tras Aladino, mas, como la iniciativa no partía de él, me limité a explicarle la fatal traición que acababa de cometer dejando ir a un posible delator. Doblado en el suelo, Benigno gemía mordiendo la gorra empapada en llanto. En eso llegaron Miguel y el Ñato arrastrando al susodicho Aladino y compañía.

El sujeto negó que pretendiese delatarnos. Es propietario de una pulpería y resultó muy difícil sacarle una rabaja, algo típico de su clase social. Al final conseguimos un 50% para la comida y 25% para el resto de la mercancía. Ya veremos mañana lo que tiene en la tienda. El pescado se le decomisó por no tener licencia del ELN para pescar en zona de insurgencia.

La baja del día fue la mula negra. Poco antes de llegar al primer cruce del río rebuznó y se arrojó por un barranco.

La radio reporta que Loyola se suicidó dos veces en La Paz. Sobrevivió también en forma doble. Luego declaró que intentó matarse ya que temía represalias de parte nuestra por lo que ella pensaba contar al ejército. Hay efectos de la altitud, como este delirio andino, que ni yo mismo entiendo.

[…]

6 oct 2009

Las notas perdidas del Diario del Che en Bolivia 50

¡Pachemama, ayúdame a consumar el socialismo cocalero!

Septiembre 14 de 1967
[…]
La marcha comenzó temprano para la vanguardia, reforzada por el Ñato. En una hábil estrategia destinada a eludir las farallas debían avanzar por el borde del río hasta donde fuese posible, para luego construir una balsa y avisarnos. La retaguardia se acomodó en una emboscada de cobertura. Los del centro partiríamos tan pronto se recibiera la señal de la vanguardia. No se recibió ninguna, de manera que hacia mitad de la tarde ordené la partida. La mula no entendió la orden. Se negó a moverse portando mi peso sobre la pedregosa ribera. Sólo arrancó cuando me bajé. Se la entregué a León antes de que me diese por acuchillarla de forma prematura. Acto seguido comenzó un ataque de asma. Esta vez no era posible el transporte en hamaca. Tuve que caminar, y me fatigué mucho.

Hacia las 6 de la tarde se pudo conducir a los animales nadando hasta el otro lado. La balsa estuvo lista un kilómetro más adelante, en un punto más estrecho pero menos propicio para nadar. Se acabó la claridad sin que pudiese cruzar toda la tropa. 12 permanecimos de este lado hasta mañana. Los otros 10 hombres se quedaron sin cenar, puesto que la última porción de carne la teníamos nosotros. Estaba podrida. Hubo que comerla bien cocida.

Septiembre 15 de 1967
[…]
Cruzamos al amanecer. Casi todos vomitaron antes de alcanzar la mitad del río. El primer grupo nos recibió con mala cara. Camba masculló en voz alta que anoche se sentía el aroma de la carne asada desde la otra orilla. León contestó en igual tono que la parte que le había tocado estaba ahora en el río. No hubo más comentarios resentidos.

Avanzamos casi 2 km, hasta que encontramos un peñasco enorme en el camino. Ordené cambiar otra vez de ribera. De nuevo mi mula mostró claros síntomas de indisciplina. No la pinché en medio del río para no atraer a las pirañas. Del otro lado Camba manifestó su descontento por tener que empujar él solo la balsa con el Moro y su lumbago encima. Mandé a Darío para que lo ayudara. Caminamos otro tramo de 1 km. Luego una pendiente empinada nos cerró el paso. Había que cruzar nuevamente. Sin embargo, del lado opuesto un brazo de monte de unos 200 m también obstaculizaba el avance. Se decidió, por tanto, pasar en diagonal. En la práctica resultó muy difícil a contracorriente. Sólo lo consiguieron los animales, exceptuando la mula díscola. Nos tocó atravesar la maleza cargando la balsa y al Moro. Abandonamos la balsa en medio del montecito. Con el Moro hubo dudas. Se optó por continuar transportándolo. Después de desplazarnos 3 km surgió otra barrera: una especie de lodazal con arbustos espinosos. No obstante, cuando hablé de otro cruce, todo el mundo se alineó con la mula. Será mañana.

Sacrificamos al último torito. Hasta pensé en darle prioridad a la mula, mas me decanté por el factor culinario antes que el disciplinario.

Septiembre 16 de 1967
[…]
La nueva balsa es la mejor que hemos construido hasta ahora. Si tuviera frenos sería perfecta. A media tarde procedimos a cruzar. Olo y Chapaco se quedaron de últimos. Desde el otro lado se podía ver como gesticulaban y se gritaban. Al llegar Olo anunció que había sancionado a Chapaco con 5 días a media ración por falta de respeto. Chapaco se llevó una mano a las pelotas. Olo dijo que ahora eran 6 días. Por la mirada de Chapaco era evidente que él habría hecho lo mismo de tener mayor rango. Dado el carácter personal del incidente decidí no entrometerme.

La denuncia nocturna hecha por Eustaquio no fue menos bochornosa. Acusó al Ñato de comer más que el resto de los compañeros. La investigación arrojó como resultado que se trataba de un pedazo de cuero con algunos de retazos de gordo. Se le decomisó el resto para el próximo desayuno. Respecto al castigo me hice el de la vista gorda. Ñato es el mejor nadador y fundamental durante los cruces de río.

Más tarde fue necesario apelar a mis mejores dotes psicológicas para enfrentar otro caso. Muganga vino a quejarse de Pocholo, quien habría insinuado que aquel era un simulante y que resultaba un estorbo para la guerrilla. Le expliqué que, en efecto, calificaba como impedimento, pero que su enfermedad era real.

[…]

3 oct 2009

Las notas perdidas del Diario del Che en Bolivia 49

Doble contradicción: jabón y alcohol guevarianos.
Septiembre 12 de 1967
[…]
La falsa alarma que se desató esta madrugada parece el preludio de una nueva psicosis. Faltaba un poco para la diana cuando Olo le ordenó a Eustaquio que nos despertase a todos porque venían 5 hombres por el arroyo. No venía nadie. Olo tuvo que soportar diversos comentarios venenosos de Pombo, Miguel y el Moro. Sobre todo del último, que llegó arrastrándose al zafarrancho por culpa del lumbago matutino.

Más tarde me senté a conversar con Olo. Hasta ahora no se nos había aflojado ningún cubano, pero siempre hay una primera vez. Olo negó estar preocupado, y sollozó un poco. Después dijo que su único problema era que estaba muy cansado. Acto seguido reanudó el llanto. Estuve a punto de prometerle vacaciones en diciembre para que se tranquilizara, mas lo dejé desahogarse.

De nuevo hay dificultades con Chapaco. Debimos fusilarlo en mayo. Ahora no hay semana que no me enoje. Lo mandé a lavar mis peales, y regresó diciendo que los había quemado. Lo castigué con tres días de ayudante. Ya bien entrada la noche, mientras me calentaba los pies, Chapaco se acercó para pedirme que lo traspasara a la vanguardia, puesto que no se entiende con Olo. Le dije que no.

Decidí continuar las exploraciones inconclusas del día anterior. Inti salió por el arroyo con León y Eustaquio. Río arriba se fue Coco con Aniceto y Pocholo. Regresarán mañana.

En la radio siguen con la necia noticia del premio de 50,000 pesos o 4,200 dólares por mi cabeza. La insana opinión general es que se trata de muy poco dinero para mi peligrosidad. Un desvergonzado comentarista radial puso el ejemplo de un tal Ciro Huanca Patilla, ladrón de vacas en el interior de Cochabamba, por el cual una cooperativa llegó a ofrecer la misma cifra de 50,000 pesos en 1957, año en el que fue ajusticiado. Se dice que ese sujeto alcanzó las 300 vacas, o quizás más. Nosotros no pasamos de 20.

Septiembre 13 de 1967
[…]
Los resultados de las dos exploraciones nos colocaron en un dilema. Hacia el curso superior del arroyo hay una cordillera con muy difícil acceso y mucho frío. Se extiende hacia el oeste y se trata de un territorio deshabitado e intransitable para los animales. La otra opción es seguir por el río. Aunque resulta mucho más fácil, tampoco es un lecho de rosas. Coco cruzó 11 farallones antes de llegar a un cañón habitado, suponemos que es el río La Pesca. En esa área hay varias finquitas. Aniceto divisó incluso un buey.

Tomar la primera ruta significaría zafarnos del ejército para arrojarnos en los brazos del hambre. La segunda vía representa lo mismo que hasta ahora: soldados hostiles y campesinos taimados, o viceversa, aunque con frecuentes posibilidades de avituallamiento. Me bastó una mirada a la última res para decidir. Seguiremos en nuestra zona habitual.

Terminado el reporte de los exploradores, anuncié que construiremos una balsa y que será mejor que aquella con la que se ahogó Carlos en marzo y que el prototipo que se nos hundió el 26 de julio. Esta tiene que flotar.

Me vi obligado a conversar con Darío. En los últimos días viene manifestando deseos de salir de la guerrilla. Lo encaré y le dije que, si tanto lo quería, podía irse ahora mismo. Eso sí, tenía que entregarme el arma y las botas. Contestó que prefería esperar un poco antes de marcharse, pues en estos momentos el ejército nos pisa los talones y no quería caer preso. Tuve que reaccionar con vigor. Le aclaré que el ejército no nos pisa nada, y añadí que el ELN no es ningún escondite hasta que pase el mal tiempo, o se iba ahora mismo o se quedaba para siempre. Pidió un día para pensarlo. Le di un minuto, tras el cuál solicitó otro. No se lo concedí y exigí una respuesta. Dijo que se quedaría. No obstante, únicamente fue aceptado después que prometió superar su defecto y mostrarse en primera línea de aquí en adelante.

[…]

28 sept 2009

Las notas perdidas del Diario del Che en Bolivia 48

Recursión
Septiembre 9 de 1967
[…]
Parece que podremos salir adelante cruzando el río. Los animales tendrán que nadar, pero para nosotros debe haber algún vado. Saldremos mañana, puesto que hoy todavía nos queda carne de vaca.

Me tocó hablar con Aniceto. Dijo que su fe revolucionaria se mantiene muy firme y que, además, no confía en la promesa de amnistía del gobierno. Prometió no llorar más por las noches.

Septiembre 10 de 1967
[…]
El cruce del río resultó un desastre. Primero los animales no querían caminar. Luego tampoco querían nadar. El más terco fue el mulo macho. Se negó de forma tajante a entrar en el agua y permaneció en la orilla. Se quedó con los cuatro fusiles y la munición que cargaba. A lo largo de nuestros largos años de lucha hemos visto muchos desertores, mas no recuerdo ninguno que se llevara tantas armas.

Yo perdí los zapatos mientras nadaba con la mula. No creo que estas improvisadas alpargatas de trapo me duren mucho. Peor está el Ñato. Envolvió su ropa y sus armas en un hule y se lanzó al río. Lo perdió todo. León casi se ahoga junto con la otra mula intentando cargarla. Una vez alcanzada la otra ribera armamos el campamento junto a un arroyo y recapitulamos la situación. A las pérdidas de armamento, ropa y calzado hay que sumar el reanimado lumbago de Muganga. Y ahora también tiene dolores en piernas y brazos.

Por la tarde han pasado aviones y helicópteros varias veces. Es para preocuparse. E igualmente el hecho de que, una vez más, nos perdimos.

No obstante, lo más extraordinario de la jornada fue que me bañé por primera vez desde febrero. Por lo visto, aún dispongo plenamente de mis capacidades. He roto mi propio récord de la facultad de medicina y casi duplicado mi mejor marca de campaña en la Sierra.

Septiembre 11 de 1967
[…]
Con cobertura de la retaguardia Ñato y Coco cruzaron el río de vuelta para capturar al mulo desertor. Tuvieron suerte y lo encontraron pastando bastante cerca. El mulo se mostró arrepentido y dócil. Dado el éxito de la operación, estuve tentado de enviar a algunos hombres río abajo en busca de mis botas. Al final desistí de tal propósito debido al peligro de emboscada.

Dos grupos de exploradores partieron río arriba y por el arroyo. Regresaron sin mayores novedades, si bien tampoco fueron muy lejos.

La disciplina todavía no es óptima, a pesar de los meses de integración combativa que llevamos. Hoy el Chino delató al Ñato por asar y comerse un filete entero de la reserva. De inmediato lo insulté muy furioso por no haberlo impedido. Con Benigno y Pombo mandé a buscar al Ñato. Este alegó que el Chino se comió la mitad del filete, pero que se disgutó porque le tocó la mitad más flaca. El Chino refutó de forma categórica tal planteamiento. El Ñato insinuó entonces que los chinos son mentirosos por naturaleza. El Chino replicó que los indios, en cambio, son unos ladrones. Parece que el Ñato se molestó con esa, ya que afirmó que era mejor ser indio que chino, maricón y peruano. El Chino le partió para encima al Ñato, y me vi obligado a intervenir con ayuda de Benigno y Pombo. Destituí al Chino y puse a Pombo otra vez en su lugar. Al Ñato sólo le tocará ubre, pezuña y cuerno de la próxima vaca.

Barrientos anunció por la radio que hace rato se me puede dar por muerto y que mi figura no sirve para otra cosa que propaganda. Ambas aseveraciones son absurdas hasta el delirio. Horas más tarde el general salió de nuevo ofreciendo por mi captura 4,200 dólares. Un precio ridículo, eso es lo que vale uno solo de mis Rolex.

Tuve una larga plática con Pablo. Le atormenta nuestro aislamiento en medio del acoso militar. Le dije que era cuestión de tiempo, uno o dos años, hasta que el pueblo nos comprenda y apoye. Me miró tan preocupado que casi por reflejo aumenté el optimismo hasta uno o dos meses. Recobró el ánimo y se despidió con un firme “¡Patria o victoria: hasta la muerte siempre!” Abrí la boca para corregir la consigna, pero él ya se iba y yo tenía sueño.

[…]

26 sept 2009

Las notas perdidas del Diario del Che en Bolivia 47

American Idiot
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Septiembre 6 de 1967
[…]
Poco faltó para que se estropeara el cumpleaños de Benigno. Temprano en la mañana envié a Miguel con 8 hombres a emboscar alguna vaquita para no tener que gastar una de las que tenemos. Entre tanto nos dedicamos a tomar mate. Pasaron las 10 y no volvían, así que le ordené a Urbano buscar a Miguel y suspender la emboscada del ganado. Regresando fueron sorprendidos por otra emboscada, en este caso del ejército. Escuchamos los disparos. Luego llegó Urbano corriendo y anunció que los soldados traían perros. Mi primer impulso fue subirme a un árbol. El segundo, bajarme. Pero no suelo actuar antes del quinto impulso.

Me desesperaba la idea de perder las 3 vacas. Pensé en escapar por la orilla del río para facilitar la huida de las bestias. No obstante, un fugaz análisis me hizo ver que por esa vía seríamos un blanco perfecto. Mandé a Moro, Camba, Pombo y Coco a romper monte para salir con los animales. Avanzaban muy lento. Decidí entonces que había llegado la hora de afrontar el sacrificio. La captura por parte del enemigo no era una opción. Todos los compañeros lo entendieron. Ya tenía la pistola sobre la cabeza de la primera vaca cuando llegaron Miguel y su gente atravesando las malezas. Me aseguraron que no eran perseguidos. Por tanto, pudimos retirarnos ordenadamente con las 3 vacas sanas y salvas.

Tras cruzar 4 arroyos y andar unos 7 km, acampamos en un idílico matorral. Nos comimos una vaca para celebrar el aniversario de Benigno, pues la lección del día quedó muy clara: no guardes para mañana lo que el enemigo te puede quitar hoy. A lo lejos el ejército ametrallaba el monte en un vano intento de asustarnos. Alguien sugirió que parecían salvas en honor de nuestro homenajeado. Benigno sonrió. Los demás continuamos masticando agachados.

Septiembre 7 de 1967
[…]
Apenas avanzamos. Surgió una faralla en el camino. Todo se repite en esta selva. Tengo incluso la impresión de que nos han picado los mismos mosquitos en diferentes ocasiones. Dispuse descansar y esperar un día, aunque me temo que mañana la faralla estará en el mismo lugar.

La radio dice que andamos por aquí y que yo soy el jefe de la guerrilla. Pese a ello, la aviación no ha hecho acto de presencia. No puedo creer que me teman tanto. Con nuestro escaso armamento no alcanzamos a los aviones. Tampoco pienso que me crean agotado y sin opciones. A estas alturas sabrán de lo que soy capaz. De manera que quedan pocas posibilidades. La peor sería que nos estén esperando allí a donde nos dirigimos. En tal caso lo tendrían más claro que yo mismo.

Ha retornado el asma. Es lo peor que le podía pasar a la revolución. La noche es sádica.

Por la radio de Santa Cruz nos enteramos de que Paco ha declarado contra Debray y entregado mucha información al enemigo. El escarmiento no puede esperar hasta el triunfo revolucionario. En cuanto tengamos un brazo armado clandestino en la ciudad hay que ejecutarlo. Ya apunté su nombre en la lista: José Carrillo, o José Castillo, o José Cantillo. Mejor a los tres, por si acaso. Es una pena que no haya contacto con La Habana. Debray se defendió como un intelectual francés. Dijo que el fusil que portaba, mencionado por Paco, era para cazar.

La otra noticia de interés es que descubrieron el cuerpo de Tania a orillas del Río Grande. Dijeron que su rostro estaba tan carcomido por las pirañas que no se le pudo reconocer. Si es así, ¿cómo saben que es Tania? Para mí es evidente que se trata de un embuste. Tanto más porque la Voz de las Américas no ha dicho ni una palabra al respecto.

Tuve una conversación con Pocholo, pues se ha mostrado bastante abatido en los últimos días. Me confesó que se sentía muy solo. Me contuve, preferí ser persuasivo esta vez. Para animarlo le hablé sobre las bondades de las cubanas tras nuestro triunfo en la isla. Es obvio que no todos necesitan los laureles, pero para el revolucionario las conchas también dependen de la victoria.

Septiembre 8 de 1967
[…]
Organicé varias exploraciones que sólo confirmaron algunas imprecisiones. Aún no sabemos cómo salir de aquí con los 3 mulos y los 2 bueyes. Hubo un bombardeo con un avioncito cerca de la finca de Honorato. Pocholo se ha pasado el día acariciando su fusil. Pombo se le acercó y dijo algo con un ademán burlón. Al parecer, esperaba irritarlo. Sin embargo, Pocholo lo miró lánguidamente y le ofreció asiento golpeando suave con la mano abierta sobre el suelo a su lado. Pombo se alejó enseguida.

La radio anuncia que Barrientos fue a ver los restos de Tania. Es un indicio de que realmente está muerta. Igual esperaremos por pruebas auténticas. No se dijo nada del resto del grupo de Joaquín. Tenemos que aguardar. Barrientos ofreció el indulto a los combatientes del ELN que se presenten de forma voluntaria ante el ejército, siempre y cuando sean bolivianos. Eso es una burda discriminación. No se puede esperar otra cosa por parte de un milico. El general es incapaz de comprender que los revolucionarios somos todos iguales.

La prensa húngara me critica de una forma salvaje. Me llaman patético, torpe, diletante e irresponsable. Y le hacen eco a los comunistas chilenos y bolivianos que rechazan nuestra presencia. Casi me partí un diente de la rabia. Qué ganas tengo de llegar al poder para pasarles la cuenta a esos perros y restregar en sus inmundos hocicos mis botas, aún mojadas de pisar los charcos de sangre de la gesta.

[…]

16 sept 2009

Para Ganar Hay Que Tener

Foto: La nueva campeona mundial de los 800 m.
[Pinchar en las imágenes para agrandarlas.]

Caster Semenya ganó los 800 m planos femeninos en el XII Campeonato Mundial de Atletismo, celebrado este verano en Berlín. Desde entonces no se ha detenido el flujo de noticias sobre su persona.

Es una chica de 18 años, oriunda de una remota aldea sudafricana. Tres semanas antes del mundial se la vio correr por primera vez contra adultos en un meeting de relevancia. Con dos resultados: estableció la mejor marca del año y empezaron los rumores de que se trataba de un hombre. Su fisionomía, su voz gruesa, sus gestos rudos, su musculatura, casi toda su anatomía, sugería eso a las rivales derrotadas.

También surgieron sospechas de dopaje. Tanto más cuando se supo que los niveles de testosterona de Simenya triplican lo normal en una mujer. Tampoco contribuyó a diluir el embrollo el hecho de que el entrenador jefe del equipo nacional de atletismo de Sudáfrica es Ekkart Arbeit. Así son las casualidades del deporte.

Foto: Ekkart Arbeit, zar del doping germano-oriental y chivato de la Stasi.

Este caballero fue el jefe del programa estatal de dopaje de la RDA entre 1982 y 1990. Adicionalmente era un soplón de la policía política con más de mil reportes sobre atletas, médicos, entrenadores y funcionarios. Se marchó de Alemania porque sus antiguas discípulas no le guardan suficiente cariño. Tal es el caso de Heidi Krieger, campeona europea de lanzamiento de la bala en 1986, que demandó al Dr. Arbeit porque la hizo consumir tantas hormonas masculinas que acabó necesitando una operación de cambio de sexo. Hoy se llama Andreas Krieger.

Foto: La obra más completa del Dr. Arbeit.

Empero, la federación sudafricana descartó cualquier doping, asegurando que el contrato del señor Arbeit especifica que no puede repartir pastillas ni acercarse menos de 10 metros a una jeringuilla. Tal vez fuese una aseveración sincera, pues –como luego se supo– le realizaron un examen de sexo a la atleta sin su consentimiento en Johannesburg poco antes de partir hacia Berlín.

En el mundial la actuación de Caster resultó arrolladora. Literalmente.

Foto: Semenya atropella a Jepkosgei, la defensora del título.

La sudafricana tropezó con una contrincante y co-favorita keniana mientras corrían en una ronda clasificatoria. Caster no se enteró. La keniana, en cambio, rodó por el suelo. Mas tuvo suerte de no romperse nada, y así pudo pasar a la siguiente fase por decisión de los jueces. Sin embargo, en la final no tuvo chance. Nadie lo tuvo. Caster salió en punta, mantuvo la punta y ganó claramente. Le sacó 2 segundos y medio a la segunda, Janeth Jepkosgei.

Foto: Semenya y el resto.

La medallista de plata no dijo nada. (Infelizmente no todos los kenianos son tan discretos.) No obstante, varias de las otras finalistas no pusieron reparos para emitir sus criterios sobre la nueva campeona mundial.

Foto: La inglesa Jennifer Meadows, tercera. “Well, es una chica muy fuerte. Por fortuna sólo tenemos que correr. No me gustaría subirme con ella en un ring de boxeo.”

Foto: La rusa Mariya Savinova, quinta. “Da, huele como papá…. Bueno, papasha casi siempre huele a vodka… me refiero más bien a las demás ocasiones.”

Foto: La italiana Elisa Piccione, sexta. “Ecco! Corrí tras un hombre. Normalmente es al revés.“

Foto: La española Mayté Martínez, séptima. “¡Hostia! Si me la ponen entre diez machos, no sabría por cual empezar.”

Pero en su lejana aldea de la provincia de Limpopo Caster fue recibida como heroína por sus paisanos.

Foto: La campeona recibe el cariño popular en la puerta de su casa.

Por su parte, la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF) anunció que horas antes de la final había sometido a Semenya a una prueba de sexo, cuyos resultados se darían a conocer en noviembre. Esto irritó mucho a los sudafricanos. El propio presidente de la república y del ANC, Jacob Zuma, decidió tomar cartas en el asunto.

Foto: Jacob Zuma, un hombre comprometido con la justicia.

El presidente de Sudáfrica declaró ante la prensa acreditada: “Es un acto de imperialismo deportivo, yo pregunto: ¿por qué nadie le hace una prueba de sexo a Serena Williams?”

Foto: Serena Williams saca. ¿Alguien tiene alguna duda?

Este Jacob Zuma es el único líder de un país democrático que ha logrado abortar en el mismo año un proceso por corrupción y otro por violación con ayuda de sus compinches políticos y usando piquetes de seguidores frente a los respectivos tribunales. Aquello fue en 2005, y no le impidió ganar las elecciones presidenciales de 2009. En el juicio por corrupción, desfalco, evasión fiscal y nepotismo -con un volumen total de 5.000 millones de dólares- el encausado ex-vicepresidente Zuma no dijo una palabra. Todavía no se sabe dónde está el dinero. Por el contrario, durante el juicio por violación de la hija de un antiguo compañero de su época en el partido comunista Zuma fue mucho más locuaz y explicó que fue sexo voluntario y que, a sabiendas de que la muchacha tenía SIDA, se duchó tras la copulación para evitar infectarse.

Eso dio lugar a la más brillante caricatura de la historia africana.

Foto: La genialidad de Zapiro.

Zapiro es blanco. Y en mayo Zuma debutó en la presidencia organizándole un proceso. La idea inicial de acusarlo de racismo la dejaron caer, ya que Zapiro estuvo preso durante el Apartheid por apoyar los derechos ajenos. La acusación quedó apenas en difamación. Aún no hay sentencia.

El señor presidente, dicho sea de paso, es polígamo y tiene 18 hijos con sus 6 esposas. Pero volvamos al tema deportivo. El mandatario sudafricano ordenó acusar a la IAAF ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU por el trato dado a Caster Semenya.

Luego la revista africana YOU decidió sacar a la joven atleta en primera plana.

Foto: Portada de YOU con una Caster diferente.

No fue mala idea, aunque se sabe que el presidente Zuma prefiere la revista afroamericana EBONY.

Foto: Portada de EBONY con la misma Serena.

Incluso Mayté Martínez corrigió su expresión anterior: “Si me ponen a Caster entre diez hombres la dejaría de última.”

Ahora bien, recientemente se filtró a la prensa el resultado del ominoso examen de sexo. Tanto el Times de Londres como el Daily Telegraph de Sydney publican que Caster no tiene ovarios ni útero, sino testículos internos. Inmediatamente el ministro de deportes de la RSA, reverendo Makhenkesi Stofile, proclamó que “cualquier intento de descalificar a Semenya o excluirla de futuras competencias será tomado como un acto de racismo y provocará la tercera guerra mundial.”

De manera que en estos tiempos de corrección política globalizada los funcionarios de la IAAF no saben qué hacer y andan con el rabo entre las piernas. Y sus colegas de las federaciones nacionales de las otras atletas parece que también.

Esos son los hechos. Y ésta, mi opinión:

Caster Semenya no es culpable de hacer trampa. Su vida deportiva tampoco ha sido un jardín de rosas. Su pasión era el fútbol. A los 14 años la expulsaron del equipo femenino de la escuela. Dijeron que jugaba duro como un macho. En el equipo masculino no la aceptaron. Dijeron que era hembra. Fue por eso que empezó a correr. Pese a todo, si es cierto que tiene un par de testículos, Caster no puede competir con mujeres. Una de dos: o la expulsan también del atletismo o le permiten el dopaje a las otras chicas.

No estaría completa la película de los 800 m femeninos sin mencionar a otras actrices.

La otrora estelar multicampeona mozambicana Maria Mutola igualmente comenzó jugando fútbol. Con los varones en las calles de Maputo. También era musculosa, pero sus suaves maneras no dejaban demasiadas dudas sobre su condición.

Foto: Maria Mutola, para muchos la mejor corredora de 800 m de todos los tiempos.

El año pasado hubo un fenómeno muy similar al presente. En mayo una hasta entonces mediocre corredora keniana de 100 y 200 m llamada Pamela Jelimo se presentó en los 800 m del campeonato africano y derrotó a la favorita Mutola en su último año en activo. Seguidamente Jelimo encadenó una serie de victorias consecutivas hasta el final de la temporada. Ganó tanto la Olimpiada en Pekín como todos los meetings de la Golden-League, y con ello un millón de dólares de premio. También se murmuró que se trataba de un hombre.

Foto: Pamela Jelimo, campeona olímpica de 800 m.

Más tarde Pamela se sometió voluntariamente a un examen de cromosomas para acabar con el bulo sobre su sexo. El resultado oficial resultó tan escueto como confuso: “No hay vestigios de dopaje.” Este año Pamela no ha estado bien. Se lesionó primero y no ganó nada después. De momento, los rumores sobre su género han cesado. No es una amenaza.

Por último, cabe recordar además que el record mundial de los 800 m femeninos es el más añejo de todo el atletismo. Data del 26 de julio de 1983, en plena época dorada del doping en Europa del Este. Y está en poder de la checa Jarmila Kratochvílová, la dama más musculosa que recuerda el deporte de campo y pista.

Foto: Jarmila Kratochvílová, el bisonte de Vysočina.

Jarmila apareció en la élite mundial con más de 30 años de edad, fue la primera mujer en bajar de 48 segundos en los 400 m y vencedora de los 400 y 800 m en el I Campeonato Mundial de Helsinki 1983.

Supongo que Semenya podría batir un día el record de Kratochvílová, aunque sea en un evento para hermafroditas. Os dejo con ambas, juntas para comparar.
Foto: Jarmila tenía más.

10 sept 2009

Las notas perdidas del Diario del Che en Bolivia 46

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Septiembre 3 de 1967
[…]
Levanté a la gente a las 3 de la mañana. El plan, como anuncié la noche anterior, era bajar por el Masicuri hasta el Río Grande. Cuando clareó, descubrí que marchábamos río arriba. Me faltó algo de ánimo para regañar a Benigno, que iba en la punta. Además, apenas se habían perdido unas 3 horas. Alcanzamos el Río Grande hacia el mediodía. La región ya nos resulta familiar.

Ordené a Benigno subir con 5 hombres hasta la finca, donde nos aprovisionamos en las dos vueltas anteriores, con la intención de obtener comida. Le aclaré que esta vez pagase por los alimentos, a ver si podía sacarle información al terrateniente. Partieron raudos río abajo. Demoré casi un cuarto de hora en percibir que se fueron en el sentido opuesto. Tuve que mandar a Miguel a traerlos de vuelta. Dejé la descarga para más tarde, pero destituí a Benigno y puse a Coco al frente del comando, con Inti de segundo. Salieron río arriba sobre la una de la tarde.

Antes de llegar a la hacienda atraparon a 2 campesinos, quienes informaron de la ausencia tanto del patrón en la finca como del ejército en toda la zona. Apenas los soltaron, se fueron corriendo. Al aproximarse a la casa los exploradores fueron recibidos por los ladridos de un perro muy agresivo. Tras el perro salió un soldado, que fue derribado de un tiro. A continuación aparecieron cerca de 40 soldados desde el edificio principal y las barracas aledañas, y se desplegaron entre disparos y fuertes gritos, rodeando por ambos flancos a nuestros combatientes.

Los gritos impresionaron un poco a algunos compañeros. Sin embargo, Inti pretendía quedarse. No quería irse sin agarrar, al menos, algunas calabazas. Entonces Benigno hizo valer su experiencia y, con ayuda de Pablo y Pocholo, convenció a Coco de afrontar con aplomo la necesaria retirada. Poco después de que se nos reincorporasen apareció un avioncito y bombardeó el sector con escasa puntería. Cuando regresamos por las mochilas apenas le habían dado a una, la que tenía las cazuelas. De momento el daño es insignificante. No pretendíamos cocinar hoy.

La voz de las Américas sigue con su absurda patraña sobre el exterminio del grupo de Joaquín. Anuncian la captura de un sobreviviente que parece ser Paco. Lo más probable es que sea ésta la única baja del grupo, y que se trate de un caso de deserción.

Septiembre 4 de 1967
[…]
Amanecimos con sed de acción. Y bastante hambre. Se organizaron 4 operaciones: una de combate y tres para buscar comida. La primera no reportó resultados. En cambio, se capturaron una vaca y dos bueyes. El asado de res fue recibido con entusiasmo. Se lo merecía.

Pedí voluntarios para un equipo de reconocimiento y recaudación. Fueron escogidos Inti, Coco, Pocholo, Chapaco, Aniceto y Arturo. Designé a Inti de jefe. Fui muy preciso al instruirlo sobre nuestras prioridades. Necesitamos guarnición para la carne, mejor granos que viandas, debido al transporte. De ser posible, informaciones y verduras frescas. Si se da una circunstancia propicia, intentarán capturar a un soldado aislado para interrogarlo. El caso ideal sería un guardia conduciendo un mulo con arroz y frijoles, y tal vez unas latas de leche, o azúcar en su defecto. Pero en ningún caso deben arriesgarse. Si nos matan a uno, la Voz de las Américas empezará a anunciar el fin de la guerrilla en Bolivia. Hoy describieron otro cadáver con tanto detalle, que no nos quedó duda de que se trata del Negro. El Chino tendrá que hacerse cargo del frente peruano.

Septiembre 5 de 1967
[…]
El grupo de Inti regresó bien entrada la tarde con un mulo cargado de maíz. Reportaron un trayecto operativo con altas y bajas. En una casa se encontraba una patrulla del ejército con varios perros, por lo que se ahorraron la visita. En otro rancho más adelante no había nadie. Allí hallaron el maíz. Era más de un quintal. Fue retirado con toda velocidad por la sospecha de que la ausencia de los habitantes se debiese a una fuga hacia la primera casa. Continuaron la marcha y alcanzaron una tercera choza. Los moradores escaparon con sorprendente agilidad en varias direcciones. Quien único se quedó fue una mula. Estaba amarrada a una cerca. Se incautó el animal. Por suerte, en la cuarta y última cabaña no hubo intento de evasión. Aunque los dos hermanos que la habitaban no se mostraron cooperativos. El que estaba postrado en cama no podía hablar. La fiebre lo hacía castañear los dientes entre convulsiones. Coco le dijo que era un simulador y lo sacudió con energía. Fue inútil. El hombre perdió el conocimiento. Por su parte, el otro hermano intentó levantarse de su silla y fue a dar al piso. Inti lo amenazó con llevarse sus muletas si no aportaba alguna información útil. Todo lo que sacó del sujeto fue que los dueños de las otras tres casas se llaman Morón, Montaño y Pérez. Su propio nombre no quiso darlo, por lo cual le decomisaron cuatro libras de azúcar, dos velas y media calabaza, a falta de más.

La nota negativa de la operación la dio Arturo. Al retornar se quedó atrás. Los demás perdieron dos horas buscándolo. Lo encontraron durmiendo a pierna suelta en plena senda ganadera. Y no sólo eso, aparte de dejar un claro rastro, Arturo perdió todo el azúcar y la media calabaza. Cuando la tropa escuchó eso, hubo un leve conato de linchamiento. Para calmar los ánimos decidí sancionarlo. Anulé su ración de carne esta noche.

Se recibió un nuevo mensaje de radio. Brinda pormenores de la conferencia de solidaridad latinoamericana el mes pasado en La Habana. Fue un gran éxito. Todo menos la delegación del PCB. Monje no fue, pero el cretino de Aldo Flores se presentó como vocero del ELN y quiso hablar en mi nombre. Hubo desmentido, réplica, discordia y moción de exclusión. Al final, los compañeros de la sección AAAL hablaron con los bolivianos. El PCB demostró no ser tan duro como los guineanos. Eso nadie lo sabe mejor que nosotros. La retracción de Flores tuvo lugar el día antes del discurso de clausura de Fidel. La última parte habla de hacer un canje por Debray. No especifica a cambio de qué, y no me lo imagino. Sería un desperdicio.

[…]

1 sept 2009

40 años de verde esplendor

En un día como hoy hace 40 otoños un apuesto oficial de tan sólo 27 años dio un golpe de estado y se subió al trono del Reino de Libia.

Foto: Gaddafi 1969.

El joven golpista se llamaba Muammar al-Gaddafi, y ciertamente tenía mejor aspecto que el depuesto rey Idris, a la sazón en un baño turco.

Foto: Idris I, Rey de Libia.

Fue por eso que el pueblo libio rápidamente empezó a amar a Muammar. Ese cariño se convirtió en frenesí cuando Muammar renombró al país como Gran Yamahiriya Arabe Libia Popular Socialista. Yamahiriya, un término único entre las naciones del mundo, proviene de la palabra árabe جمهور (yamahir) que significa molote o tumulto. De manera que la traducción más aproximada es pura redundancia: Gran Molotera Arabe Libia Popular Socialista.

Foto: Muammar I en un baño árabe (de masas.)

Especialmente las mujeres libias le tomaron gran afecto. De ahí que el nuevo líder decidiera formar con ellas su guardia personal.

Foto: Las escoltas de Gaddafi en 1972.

Algo perfectamente comprensible y que funciona así hasta hoy día.

Foto: Gaddafi y sus escoltas en la actualidad.

Hoy es más impresionante, pues las escoltas rejuvenecen cada año mientras que de Muammar no se puede decir lo mismo.

Foto: Gaddafi 2009.

No, ya no resulta tan gracioso. Realmente inspira menos confianza que Idris. Sobre todo en un baño turco.

Mas volvamos a la efeméride del día. La celebración ha costado bastante: sólo la fiesta central salió en 50 millones de euros. Vinieron todos los amigos, o casi todos. Silvio dijo que estaba deprimido porque el Milán perdió el derby este fin de semana 0-4 en casa frente al archirrival Inter. Barack Hussein se disculpó alegando que estamos en ramadán, aunque la fiesta era por la noche. ¿Quién lo entiende? Pero el resto dijo presente: el presidente de Venezuela, el presidente de Sudán, el presidente de Zimbabwe, entre otras criaturas.

Foto: Verde que te leo verde, el lector y el autor.

Foto: al-Gaddafi y al-Bashir, al-Carajo.

Foto: Gaddafi y Mugabe, ternura vitalicia.

Todas las ciudades libias amanecieron engalanadas y cubiertas con miles de afiches mostrando una curiosa trilogía: un Gaddafi grandote con un Che Guevara y un Nelson Mandela chiquiticos.

Esta noche, en un gigantesco escenario montado y manejado por técnicos franceses, han desfilado los mejores artistas libios para el Líder Fraternal y Guía de la Revolución, sereno espectador junto a su séquito.

Foto: Los mejores artistas árabes y sus jinetes.

Foto: Comparsa tripolitana.

Foto: El mundo para un beduino.

Lo mejor, sin duda alguna, ha sido la representación de las ejecuciones revolucionarias. Primero se pensó en rifar los papeles de traidores condenados entre los numerosos voluntarios, pero al final se designaron convictos de la prisión tripolitana Abu Salim.

Foto: Escena del festival por el 40 aniversario de la revolución libia.

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