10 ene 2010

Cabinda

Provincia angoleña de Cabinda, 1976.

Cabinda es una franja de terreno en la costa de los congos. Tan sólo por eso ya sería interesante, pues casi el 60% de los esclavos comercializados en el siglo XIX eran negros congos. Los yorubas nigerianos, en cambio, no alcanzaban ni el 15%. No obstante, actuaban más agresivos. Por eso agitaban al resto del personal en los barracones –menos a los mandingos–, logrando imponer y legarnos su religión Orisha. Por supuesto, la herencia religiosa de los congos cabindeños también perduró en el Palo. Sin ir más lejos: Mayombe es el nombre de una montaña sacra en Cabinda.

A mediados del siglo XIX Cabinda tenía 3 caciques congos y 4 factorías portuguesas. Tanto los caciques como los portugueses aún se dedicaban en alguna medida al comercio de carne. Esta era una actividad tan lucrativa como ilegal, pues ya estaba prohibida la introducción de esclavos en Cuba y Brasil, últimos territorios donde la servidumbre no remunerada aún era legítima por nacimiento. Sin embargo, el final definitivo de la esclavitud se vislumbraba allí también. Efectivamente, en 1880 se abolió en Cuba y en 1888, en Brasil. En Cuba incluso se impuso por ley el pago del trabajo negro en 1886. Sí, puede parecer injusto, y lo era, pero ¿qué son 6 años de trabajo voluntario frente a 370 de esclavitud?

En 1885 los 3 caciques cabindeños firmaron un papel que los sometía formalmente a Portugal. En realidad firmó un solo cacique, ligeramente ebrio de vino de Oporto, asegurando que actuaba en nombre de los 3. Es conocido como el Tratado de Simulambuco y estaba redactado en el mejor estilo yoruba, aunque en lengua portuguesa. Fue a partir de ahí que los guerreros cabindeños tuvieron que renunciar a la cacería, no sólo de hombres, para poder trabajar en las nuevas plantaciones de café, caucho y cacao.

La fresca posesión lusitana debería haber llegado hasta el río Congo, pero ese mismo año, durante la repartición de Africa en la Conferencia de Berlín, Leopoldo II de Bélgica había negociado con los portugueses el trueque del extremo sur de Cabinda por un área mucho mayor al noreste de Angola, también flamante colonia de Lisboa. Leo II necesitaba una salida al mar para su gigantesca hacienda privada africana, llamada Estado Libre del Congo. Fue el mayor latifundio de la historia y duró de 1884 a 1908, año en que fue anexado a Bélgica tras reiteradas protestas mundiales por los excesos de su majestad con los nativos. Así que Cabinda quedó definida entre el Congo francés, el Congo belga y el mar (británico, por supuesto.)

Colonia portuguesa de Cabinda, 1913.

A diferencia de Mozambique y Angola, en Cabinda los portugueses no tuvieron ningún problema de subversión durante las primeras décadas coloniales. En buena medida se debió al efecto pedagógico belga. El Estado Libre del Congo es hasta hoy el único espacio de ley cristiana moderna donde ha imperado la sharia o algo similar. Ciertamente la administración leopoldina era bastante draconiana con los congos. Por el incumplimiento de la norma de recolección de caucho: amputación de una mano; intento de fuga: amputación de una pierna; ignorar una orden: corte de una oreja; contestación indebida: corte de la lengua; etc. Los cabindeños intuían que les iba mucho mejor con los perezosos capataces portugueses.

A mediados del siglo XX se descubrió petróleo en Cabinda. En los años 60 se revelaron, además, enormes reservas offshore. Para explotar el petróleo a los portugueses les faltaba el conocimiento y la tecnología. (Y así es todavía.) De manera que la concesión se le otorgó a la Gulf Oil of Pennsylvania. Con el objetivo de operar en el enclave se creó una filial: Cabinda Gulf Oil. No ha cambiado desde entonces. Si bien la Standard Oil of California compró a la Gulf Oil en 1984 y denominó al paquete Chevron. Luego Chevron fusionó con Texaco en 2001 bajo el original nombre de ChevronTexaco. Sonaba como una marca de tacos y quesadillas, así que en 2007 volvieron a titularse Chevron.

Yowa, el cosmograma congo: Songo le dio a Borondongo, Borondongo le dio a Bernabé, Bernabé le pegó a Muchilanga, etc.

El comienzo de los años 60 fue testigo del despertar del nacionalismo africano. Algo raro en un continente dividido en tribus. Así las cosas no podían salir perfectas. Cada movimiento nacionalista respondía más o menos a una tribu. Salvo los comunistas, que en todas partes respondían a Moscú. Angola no fue una excepción. El Frente Nacional de Libertação de Angola (FNLA) era de los congos; la União Nacional para a Independência Total de Angola (UNITA), de los emparentados ovimbundus y kimbumdus; y el Movimento Popular de Libertação de Angola (MPLA), de los rusos. En Cabinda las condiciones eran mejores. Había una sola etnia: los congos, que crearon el Frente para a Libertação do Enclave de Cabinda (FLEC), encabezado por Luiz Ranque Franque.

En realidad, los emancipadores angoleños y cabindeños pasaron las de Caín. Había bastante apatía popular y, nuevamente, las atrocidades entre los revolucionarios en el vecindario zairense resultaban poco estimulantes. Eso cambió cuando en 1974 triunfó el socialismo militar en Portugal. La velocidad con que los milicos lusos se levantaron y salieron de Africa no permitió ningún género de higiene.

El 15 de enero de 1975 el nuevo gobierno de izquierda portugués se reunió con MPLA, FNLA y UNITA en Alvor, una aldea del Algarve, y acordaron la independencia de Angola para el 11 de noviembre de aquel año. El FLEC no sólo no fue invitado, sino que Cabinda le fue concedida a la nueva república angoleña. Era el lógico resultado de una fatalidad geológica llamada petróleo. ¿Qué había sucedido? Durante años, impedidos de mayor gloria por la debilidad táctica y el instinto natural, la principal actividad insurgente del FLEC había sido tirotear instalaciones y funcionarios de la Gulf Oil. Sin causar daños serios, gracias a la abundante presencia militar portuguesa, pero sí con el molesto encanto de una colección de ladillas. Gulf Oil no quería saber nada del FLEC y cuadró la caja tanto con los portugueses como con los angoleños. FNLA, UNITA y MPLA no habían sido más galantes con las empresas foráneas en Angola durante su lucha independentista, pero no operaban en Cabinda. Nunca fastidiaron a Gulf Oil. Se trataba de aquel viejo axioma gringo que reza: If you fuck but not me, then you are no fucker for me.

Conferencia de Alvor: Agostinho Neto (MPLA), Holden Roberto (FNLA) y Jonas Savimbi (UNITA).

Como es lógico, tan pronto se bajaron del avión que los trajo de Portugal se armó la de San Quintín entre FNLA, UNITA y MPLA. Estaba claro que quien estuviese en Luanda el 11 de noviembre heredaría Angola de la metrópoli ibérica. Aunque el FNLA disponía de más hombres, el MPLA tenía los mejores comandos urbanos. Obviamente, siendo rojos su ascendencia sobre los universitarios era total. En fin, todos los mulatos pistoleros de Luanda estaban con el MPLA. Era natural que tomara la iniciativa.

Hay que mencionar que el MPLA carecía de una total cohesión. El mayor rival interno, Daniel Chipenda, había intentado eliminar al secretario general en 1973. Una advertencia del KGB a última hora evitó el éxito del complot. Chipenda, quien opinaba que Neto era un tibio mulatofilo, tan sólo consiguió llevarse 1.500 hombres del MPLA para fundar la Revolta do Leste (RDL). También un segundo grupo, más sosegado, se había separado del MPLA e intentaba evitar la guerra civil en ciernes, la Revolta Activa (RA).

El ala radical del MPLA, con Nito Alves a la cabeza, presionaba para actuar. Agostinho Neto no vaciló más cuando los soviéticos le prometieron armas e instructores. Arremetió primero contra el RDL. El mejor comandante del MPLA, el legendario Valódia, recibió la orden de asaltar la guarida de la banda disidente. Chipenda, como casi toda su gente, era un ovimbundu, y presumía de que un negro podía ser tan bravo como cualquier mulato. Al parecer, no se equivocaba, pues esa noche Valódia y muchos de sus hombres cayeron. La más bella pieza épica de la trova revolucionaria angoleña fue compuesta en su memoria.



Valódia, Valódia,
Valódia tombou em defesa do povo angolano!

Es fácil imaginar un texto más acorde a las verdaderas circunstancias.

Valódia, Valódia,
Valódia tombou em defesa do novo tirano!

El RDL se reagrupó y se preparaba para el desquite. Corría el mes de marzo. Ahí intervino el gobierno portugués, que encontraba más simpático al MPLA, y amenazó con salir de la esquina neutral si el RDL no se desarmaba o se integraba a uno de los 3 movimientos autorizados. Ni corto ni perezoso, Chipenda se pasó al FNLA, cuyo líder Holden Roberto ordenó inmediatamente la revancha contra el MPLA por lo sucedido con sus nuevos camaradas. Casualmente, durante los últimos meses Holden venía infiltrando en la ciudad a sus mejores tropas, entrenadas por los chinos en Zaire con la venia de su concuñado, el presidente Mobutu. Comenzó la batalla de Luanda.

En abril las fuerzas del MPLA habían sido obligadas a retroceder hasta la periferia sur de la capital. En mayo llegó el primer cargamento de armas soviéticas. Y las autoridades portuguesas licenciaron –desarmados, claro está– a los policías y soldados angoleños del ejército colonial que estuviesen dispuestos a incorporarse al MPLA, un paso que habían dado por cuenta propia no pocos suboficiales negros con anterioridad. En junio regresaron los 100 cuadros del MPLA que habían ido a pasar un curso intensivo de fuerzas especiales en la URSS, apodados bimbo-spetsnaz por los bromistas del KGB. El FNLA empezó a perder terreno. Jonas Savimbi, el jefe de la UNITA, comprendió en esos días que debió apoyar al FNLA cuando éste iba ganando y no esperar para machacar a un vencedor cansado. En julio el MPLA había expulsado de Luanda a todos sus rivales. Los que no consiguieron huir habían muerto o llenaban las prisiones de la ciudad, donde muchos ya habían dormido hacinados junto a los que ahora fungían de carceleros. El MPLA controlaba apenas Luanda y las regalías petroleras, mas eso era suficiente dada la benevolencia del gobierno socialista portugués.

Facciones de la guerra de Angola: El comemierda de la derecha vino del Caribe.

En las semanas previas a la proclamación de la independencia llegaron casi 500 kubinski spetsnaz por cortesía de Aeroflot. Numerosos barcos mercantes estaban en camino con miles de soldados antillanos, sin más fortuna en perspectiva que una soberana malaria en el mejor de los casos. Para Cabinda aquello significó el debacle. Los 4.000 portugueses que protegían a Gulf Oil fueron sustituidos por 1.500 cubanos, cifra que se multiplicaría luego hasta casi 10 veces. Bajo el fuego cubano el FLEC fue batido y abatido a lo largo y ancho del ahora exclave angoleño. Cientos de guerrilleros perecieron, y algunos civiles también, aunque nadié los contó. El FLEC desapareció de la selva de Cabinda y se refugió en la escondida voluntad de algunos cabindeños. No fue gratis, pero salió barato. El gobierno de Angola ofreció pagar del dinero petrolero americano 3 dólares por hombre y día al cubano. Generoso oriental como es, el Máximo Líder dijo que le bastaba con la mitad. No fue el único servicio extra de las tropas cubanas. Cuando la facción radical de Nito Alves se lanzó a un golpe de estado contra Neto el 27 de mayo de 1977, los tanques cubanos detuvieron y aplastaron la intentona. Agostinho no tuvo clemencia y organizó rápidamente un San Bartolomé con nitistas, militantes sospechosos, prisioneros políticos y disidentes de todo color, que se llevó 30.000 vidas.

Hace 20 años los cubanos en Cabinda fueron sustituidos por tropas del MPLA. La guerra civil acabó en 2002. José Eduardo dos Santos, el sucesor de Agostinho Neto al frente del MPLA, es uno de los hombres más ricos de Africa, algo inimaginable para quien llegó a Luanda como un hambriento adolescente de São Tomé e Príncipe. Cabinda sigue produciendo el 60% del petróleo angoleño con Gulf Oil. Y continúa siendo una de las provincias más pobres de ese miserable país. Para calmar los ánimos en el exclave, en 1996 Luanda aprobó una ley estipulando que el 10% de los derechos petroleros se quedarían en Cabinda. El único resultado ha sido pugnas dentro del MPLA por el puesto de gobernador de esa provincia.

Cabinda en la actualidad.

En estos días se celebra en Angola la Copa de Africa de Fútbol. Una de las sedes es Cabinda, donde el equipo de Togo fue atacado por el renacido FLEC. Usaron el mismo método de antaño: tirotearon el ómnibus de los togoleses. Resultado: 2 muertos y 7 heridos. “Nos ametrallaron como a perros” –fue el testimonio del fortuitamente ileso Emmanuel Adebayor, jugador estelar del Manchester City.

Futbolistas togoleses atacados en Cabinda.

Pero no es cierto. La verdad es que, aunque la vida de los canes tampoco sea nada fácil, son las personas quienes suelen ser ametralladas en Africa con mayor frecuencia y facilidad.


Galería de próceres:

Angola, de izquierda a derecha y de arriba a abajo: Jonas Savimbi (UNITA), Holden Roberto (FNLA), Daniel Chipenda (RDL), Agostinho Neto (MPLA), Nito Alves (MPLA), José Eduardo dos Santos (MPLA).

Cabinda: Luiz Franque Ranque (FLEC).

[Pinchar en las imágenes para agrandar.]

8 ene 2010

Lecturas & Lectoras

El otro día me comentaba mi amigo Peter, no sin cierto orgullo, que su mujer suele leer un par de libros por mes. Dicho sea de paso que Peter tiene 63 años, 30 más que su esposa. Le contesté que me parecía muy bien, siempre que no leyera en la cama. Creo que Peter no me entendió -en definitiva, es británico-, pues replicó que cualquier lugar resultaba apropiado si el texto era bueno. No insistí, mas el asunto me dejó pensando. Y es que, aunque nunca sistematicé el proceso, casi siempre conseguí una buena comunicación al acercarme a una lectora. La razón es muy simple: Como la ropa, la mímica o la forma de comer, un libro dice mucho de la dama que hurga en sus páginas. Supongo que ya es hora de intentar una metodología al respecto. Y al instante me percato de que me falta paciencia para configurar categorías. Por lo pronto, veamos algunos ejemplos de cómo utilizar lo que delata una lectura sobre su lectora.

Ella busca emociones inspiradoras. Esencialmente necesita alguien que le diga qué rumbo tomar, en qué posición se ha de colocar, etc. Para llegar hasta ella hay que apelar a instintos mesiánicos. Y también tener presente algunas cosas. Por ejemplo, que el día que uno se canse las lágrimas van a alcanzar para llenar el Jordán. ¿Cómo proceder? Vaya directo hacia ella, amable y pausado, pero con mucha convicción. Siéntese a su lado y dígale, no, revélele algo positivo, pero no sea demasiado místico porque la confundirá. Use algo clásico, como aquello de que la felicidad puede estar más cerca de lo que imaginamos.

Más claro ni el agua, aquí hay una carencia cualitativa o cuantitativa, incluso si está disfrazada de curiosidad. Pero también hay un propósito. Y la disposición es la madre de las oportunidades. No sólo para los calvinistas. Lo más probable es que ella haya dejado atrás, por decisión o por desespero, muchos tipos de pudores. Eso, amigo, puede ser maravilloso. A menos que sea un escaso caso de frigidez crónica, por supuesto. ¿Cómo proceder? Sea creativo. Despierte su curiosidad. Aunque evitando el sarcasmo, por más que esa herramienta sea tan efectiva. Arranque diciendo, por ejemplo, que el libro no está mal, aunque algunas cosas no son ciertas. Y mantenga la línea. Eso es muy importante. Cualquiera que sea el dislate al que dio comienzo, sígalo hasta las últimas consecuencias. En su situación ella aprecia instintivamente la perseverancia.

No es tonta. Pensar tal cosa sería, como mínimo, exagerado. Tal vez sea joven e incauta, sí, ¿y qué? La inmadurez nunca es suficientemente pretenciosa para resistirse a un buen misterio. Es posible que éste sea su primer libro. Y está claro que en McDonald’s no permiten leer durante el trabajo. ¿Cómo proceder? Cuéntele del final alternativo de la novela. O de la parte de la trama que la autora escribió y antes de publicar descartó. Dígale que leyó el manuscrito, traspasado de mano en mano de forma secreta e ilegal. Y añada que ahí aprendió el ritual de la seducción-succión, o algo similar. Mencione, por ejemplo, los tres puntos del vampiro y prométale que se los enseñará. Aplique levemente tres dedos en su cuello. Si ella se deja, no pierda tiempo, quite los dedos y muérdala.

Es perversa. Puede que no lo sepa, pero por suerte lo es. Probablemente ella conozca bastante más teoría que uno, aunque uno haya practicado mucho más lo poco que sabe. Es inútil intentar despertar su interés resaltando lo primitivo que uno es. Ya habrá ocasión de mostrárselo en la intimidad. Pero primero hay que llegar hasta allí. Y para ello tampoco es apropiado pretender ser más de lo que uno es y, mucho menos, más de lo que ella es. ¿Cómo entonces? Trátela de igual a igual. Invítela a una copa de vino. E inmediatamente agregue que la cuenta será dividida entre los dos.

Ella es bella. Lo sabe o lo cree. Y arisca, como quien se supone especial. Pocos seres se masturban con tanta dignidad. Hasta se pinta las uñas para la ocasión. En cambio, si algo le parece extraordinario, digno de sí, se encanta y se desborda. Porque, en realidad, está un poco solita. Por tanto, con ella hay que ser muy exclusivo. No se lance a sus pies. Sólo conseguiría provocar un poco de asco. No la persiga. Puede que así llegase a conquistarla, pero eso sólo sería posible si no aparece un zorro antes. Sí, el zorro es el que funciona acá. Con ella hay que mostrarse, y no demasiado cerca. Desaparecer. Volver y decir algo interesante... a otra. A continuación apartarse. Para después regresar hasta su desierto planeta con una única coca-cola: uno mismo. Ahí ella, casi seguro, querrá beber.

Hay dos posibilidades extremas, y nada de por medio. O ella es un agujero negro, donde desaparece todo placer. O, con el aporte de uno, puede ocurrir un Big Bang emocional. ¿Cómo proceder? Aquí se necesitan pocos y sencillos recursos. Mirarla a los ojos y, sobre todo, estar cerca para que trabajen las feromonas. Así que no abuse del desodorante. Hable con ella. De lo que sea, menos de ciencia. Tampoco hay que alardear de ignorante. Simplemente háblele. No importa si son incoherencias. Ella lo hará peor. Converse, y deje que ella lo huela. Y en cuanto se relaje, búsquele la boca. Si no funciona, en efecto, es un agujero negro.

Se trata de una loca en potencia. En todo caso, está más allá de cualquier recato. Resulta perfecta para revolcarse unas horas, unos días o, incluso, unas vacaciones. El hotel no es importante, los condones sí. Eso es una ventaja, pues los preservativos suelen ser más baratos que una habitación. Aunque ella no le pondría reparo a un hotel que cueste lo mismo. ¿Cómo proceder? No necesita hablar, sino seguir apenas tres pasos. Tóquese el bulto hasta conseguir alguna consistencia. No importa si ella lo ve. Sería hasta mejor. Luego aproxímese. De frente, de lado, da igual. Y afínquele el bacalao.

3 ene 2010

Iroqueses con mainframe y dinosaurios


Hacía tiempo que no iba al cine, 3 años tal vez, si bien he visto muchos largometrajes en ese período. Anoche fui a ver Avatar. Escogí una sala 3D de última generación y con audio equivalente. Algo que no se tiene en casa si uno no es casualmente multimillonario y cinéfilo.

La película es extraordinaria. Me refiero a la óptica. Jamás pensé que el dibujo pudiera ser tan animado. Ni que en un cine me arrojarían una granada de gas con tanta virulencia.

El guión, en cambio, parece el producto de una desaforada copulación entre James Fenimore Cooper y Michael Crichton. Y con la impertinente colaboración de Al Gore masajeando el escroto de quien quiera que fuese.

Por lo demás, es el típico cuento de hadas de Hollywood: Un joven descapacitado de Kansas –u Ohio– llega a la selva de Pandora –o al templo de Shaolín–, pasa un curso intensivo con los nativos y consigue domar a la fiera más grande –o al chino más amarillo–. En fin, King Kong y Scarface siguen siendo las biografías fílmicas más verosímiles de los EE.UU.

Sin embargo, el mensaje de la película no deja de tener cierta dosis de realismo: El tipo con el Ferrari se lleva la mejor hembra.

27 dic 2009

La apariencia no es todo

Foto: Umar Farouk Abdul Mutallab, el frustrado mártir nigeriano de Detroit.

Por lo común, me suele irritar que en los controles de seguridad de los aeropuertos revisen por igual tanto a una modelo sueca como a un beduino yemenita. Creo que me seguirá molestando, pero esta imagen me ha hecho meditar al respecto. Y es que, aunque preferiría sentarme junto a la modelo sueca, lo cierto es que no habría puesto reparo a viajar en la vecindad de este explosivo y moreno caballerito.

Es desconcertante, pues el alma bantú no es nada propensa al martirio. Bueno, martirizar sí, pero... ¿inmolarse? Desde el desierto del Namib hasta el golfo de Guinea las guerras coloniales y poscoloniales demostraron que un pelotón de blancos mercenarios o de negros tutsis puede hacer correr con inusual agilidad a una división de negros bantúes. Nigeria es, además, la madre patria de los delincuentes: Casi el 80% de los criminales organizados africanos proviene de allá. Tipos muy malos, pero poco heroicos. Sí, es verdad que esos afromafiosos son yorubas cristianos u orishas, ¡pero y qué!

Encima, resulta que este negro cabroncete -como diría un amigo mío asturiano- nació en una cuna de ébano y oro. Su padre, Alhaji Umaru Mutallab, es banquero, ex-ministro y multimillonario -valga la múltiple redundancia-. El joven Umar también estudió en un colegio élite británico, hasta que lo exmatricularon en ausencia por... ausentismo. Sin embargo, al comienzo había sido prometedor. Su mentor inglés, el profesor Michael Rimmer, había dicho entusiasmado del recién llegado pupilo nigeriano: "¡Qué maravilla, por fin un estudiante africano que no viene a Europa a singar!"

Y era correcta esa apreciación. Umar era un chico educado, talentoso, aplicado e inteligente. Más tarde empezó a frecuentar una mezquita londinense y cambió. Radicalmente. En noviembre el propio padre advirtió al representante de la CIA en la embajada de Ajuba que el menor de sus 16 vástagos se había vuelto un extremista islámico. A los americanos eso no les pareció suficiente motivo para negarle la visa. El cónsul correctamente pensó que no debía impedir el posible engendro de un futuro presidente.

Mucho me temo que el cocktail de Detroit hará aún más desagradable viajar en avión. Incluso en el improbable caso de coincidir con la modelo sueca.

Foto: Personal Security Scanner.

23 dic 2009

¡Feliz Navidad!

La Navidad es mi segunda fiesta religiosa preferida. La que más me gusta, desde luego, es la Ashura, ese lindo carnaval autoflagelante de los chiitas. Allí no puedo tomar parte, aunque sí alegrarme. Es una pena que los sunitas no tengan nada similar.

En general, mi participación religiosa es algo limitada actualmente. Cuido de mi orisha con cierta frecuencia. También voy a misa católica cada 10 años, más o menos. Pero me encanta la Navidad. Poseía incluso una abundante colección de figuritas de los más diversos pesebres que he visto por ahí. Con ellas una vez decidí montar la escena en casa. No me gustó. Descubrí que había un pastor demasiado grande. Era enorme. En lugar del nacimiento de Jesús, aquello parecía más bien Gulliver en el país de los enanos. El megapastor provenía del Gran Pesebre del Mercado Central de Nuremberg, si mal no recuerdo. Quité al cíclope agropecuario, mas ahí no acabó el problema. Había tres niños Jesús. No me atreví a sacar a ninguno, por supuesto. Ni siquiera a uno que parecía negro, lo cual resultaba un verdadero enigma pues, si bien he viajado bastante, nunca he estado en una iglesia etíope. Honestamente, lo de María fue un gran milagro, pero no creo que alcanzase para trillizos. Así que desmonté el pesebre para no ofender a Dios, ni a María, ni a ninguno de los tres Jesusitos. Y dejé de coleccionar.

Sin embargo, creo que mis piadosos escrúpulos no eran del todo necesarios. Todavía en el siglo II d.C. los primeros eruditos cristianos no sabían qué día nació Cristo. De hecho, no sabían en cuál siglo estaban. Podían haber escogido cualquier día para el divino nacimiento, p.ej., el 26 de julio, o el mismo 1ro de enero. Seleccionaron el 25 de diciembre por dos razones.

El primer motivo fue que ese día la competencia celebraba su mayor festividad. El mitraísmo, una especie de culto del sol, era una religión estrictamente masculina muy popular entre legionarios y mercaderes, por lo que despertaba mucha curiosidad entre las mujeres. El dios Mitra había nacido el 25 de diciembre e inmediatamente después había sido venerado por los pastores. Fue algo así como si Burger King hubiese adoptado la descomunal M de McDonald’s. Y de paso también al Big Mac, pues los sacerdotes superiores del mitraísmo se denominaban padres y portaban gorro, vara y anillo, como luego los obispos cristianos.

La segunda causa para elegir la fecha fueron las saturnales. Estas tradicionales fiestas romanas, dedicadas a la venidera cosecha y patrocinadas por Saturno, tenían lugar alrededor del solsticio de invierno. Las celebraciones se caracterizaban por el espíritu de fraternidad y de buena voluntad entre los fieles, quienes debían hacerse regalos mutuamente. Culminaban el día 25 con una divertida bacanal, donde incluso los esclavos podían participar junto a sus dueños. Los esclavos se colocaban en cuatro y los dueños, detrás.

No tengo la menor duda de que el 25 de diciembre fue una sabia elección de aquellos santos varones.

18 dic 2009

Un impulso de lascivia


Una dinámica ejecutiva de un gran consorcio internacional realizaba su primer viaje de negocios a una ciudad muy excitante: Río de Janeiro. Durante 4 días le esperaba intenso trabajo.

En la primera jornada asistió a un largo briefing sobre la situación de la filial sudamericana. La primera noche fue al mismo restaurante que, según la revista Cosmopolitan, visitara antes Madonna: el Sushi Leblon. Pidió el sushi de huevos de codorniz con aceite de trufas. El plato resultó ser delicioso; la gente, hermosa.

El programa del segundo día contenía un meeting con la gerencia, donde transmitió las directrices de la matriz y sugirió soluciones para alcanzar las metas. Esa segunda noche sintió cierto voluptuoso desamparo y, a la vez, una sensación de libertad completamente nueva. Entonces resolvió llamar a una agencia de acompañantes. Con las manos mojadas de sudor por la expectante tensión, marcó el número en cuestión.

- Aló, ¿en qué puedo servirle? –dijo una sensual voz masculina.

- Yo necesito un masaje… –comenzó insegura la ejecutiva, mas pronto decidió huir hacia adelante–. ¡No, espera, lo que yo necesito es sexo! Una larga y salvaje sesión de sexo. ¡Y ya mismo! Lo digo en serio –ahora hablaba la misma enérgica gerente que había impresionado esa tarde a los colegas locales–. Preciso de alguien habilitado para trabajar la noche entera. Estoy dispuesta a hacer de todo, voy a participar en todas las fantasías que te sepas y vamos a implementar juntos otras nuevas, quiero una sinergia total. Además, quiero que traigas todos los accesorios disponibles: esposas, pomadas, dildos, vibradores... y mermelada también, porque quiero que me la untes por todas partes y que me la quites con la lengua hasta provocarme un orgasmo... Quiero que me enganches contra la pared y me hagas temblar, y quiero que luego me arrojes en la cama y me penetres en todas las posiciones: rana con calambre, canguro cojo, vaca loca, arado trabado, murciélago sordo, cucharón sopero, helicóptero… Pero si tienes una idea más caliente, quiero escuchar tu propuesta.

- No, me parece fantástico así –contestó la voz, que sonaba francamente libidinosa–, pero aquí es la recepción del hotel, para llamadas externas la señora debe marcar el cero primero.

13 dic 2009

Smoking Covers

Nunca me atrajo fumar. De hecho, creo que sin la existencia del cannabis hasta hoy no le vería sentido. En casa mamá solamente fumaba cuando se ponía nerviosa. Muy nerviosa. Y era entonces que papá bebía. Algunos amigos del barrio, en cambio, fumaban desde los 9 o 10 años. Principalmente colillas que recogían del piso. Yo, por solidaridad, a veces le hurtaba un par de cigarros a mi tía, los cortaba en cuatro con una cuchilla de afeitar y distribuía los pedazos por el suelo en el edificio o en el colegio. No fueron esos mis únicos actos de generosidad. Una vez encontré un juego de barajas pornográficas en la mochila de un compañerito y las repartí por toda la escuela. Fue en esa época que el acné atacó por primera vez de forma masiva a los chicos de 5to y 6to grados. Pero me estoy saliendo del tema.

Hoy fumar es pecado y está prohibida su publicidad en casi todo el mundo civilizado. Personalmente creo que es demasiado tarde. El daño ya está hecho, el calentamiento global es irreversible. A menos que se prohiba el internet para meteorólogos, ecologistas y demagogos verdes. Antiguamente, sin embargo, el cigarrillo era uno de los mejores utensilios estéticos y/o creativos. Los artistas fumaban mucho más. Y bebían y se drogaban tanto como hoy, claro. ¿Habrá una relación entre la nicotina y la creatividad? No lo sé; pero, en cualquier caso, antes la música era mejor.

A lo que realmente iba: He aquí mi lista de carátulas humeantes.

N° 10: El cantor nordestino brasileño Raimundo Fagner publicó su LP Traduzir-se en 1981, cuando era más buen mozo.


N° 9: En 1968 el francés Armand Lugeaux, digo, Gilles Dreu era uno de los favoritos del maestro Paul Mauriat. No tanto por su voz como por los excelentes habanos que traía al estudio.


N° 8: En 1979 el semi-semita ruso Vladímir Vissotski era un camarada controvertido, un bardo fumador y un vividor extraordinario. ¿Quién sino él comía queso francés cada noche en Moscú o en Siberia? Su temprana muerte en plena Olimpiada de 1980 dejó vacíos los estadios, pese a la discreción del partido.


N° 7: Por fumar de forma descuidada, Dyango, el gitano de la balada (no confundir con el gitano del bolero), quemó dos cortinas, seis camisas y el lado derecho del saco que llevaba en aquella época (1965.) Era el único que tenía, pero el disco se vendió tan bien que pudo comprarse otro saco, dos camisas y seis cortinas. Otro descuido. De ahí que en el segundo disco salió vistiendo una hawaiana, hecha en realidad con una cortina.


N° 6: Vicioso, afrancesado y depresivo (excepto en las reuniones del PCE), pero con un extraordinario sentido para combinar armonías, Luis Eduardo Aute es hasta hoy, y sin la menor duda, el mejor cantautor filipino. (No confundir con Isabel Preysler, aunque supongo que Julio Iglesias también le habría hecho un tiempo a cambio de algunas canciones.) Ya en 1978 no tenía competencia en Manila.


N° 5: Johnny Hartman, un excelente intérprete de jazz que grabó con Coltrane en su mejor época, fumaba continuamente. Siempre llevaba un cigarrillo de reserva pegado al cabello. (Se lo estiraba con mucha grasa.) Este formidable disco salió en 1963.


N° 4: En 1962 Charles Aznavour, el genio caucásico de la chanson, fumaba en exceso. No obstante, por ser armenio nunca pudo usar en el escenario una gabardina con dos bolsillos llenos de puros como los georgianos. (¿O esos son los cherkesos... o los chechenos... o los kalmukos... o los osetios... o los tabasaranos... o los karachayos... o los abjasios... o los karajasios...?)


N° 3: El jamaicano Gregory Isaacs mostró sus grandes aspiraciones, y no menores espiraciones, en este disco de 1977. Agrupaba varios singles editados anteriormente de esa forma desordenada tan habitual en Kingston. Fue muy convincente.


N° 2: Ya en 1976 otro jamaicano defensor de la flora, Peter Tosh, había hecho un manifiesto musical a favor del humo y la yerba. El título del LP y del tema principal era más que elocuente: Legalize It. Su demanda sólo tuvo eco en Holanda. El cantante estaba convencido de que a finales del siglo XX sería algo normal aquella anhelada legalidad, mas no vivió para percatarse de su error. En 1987 entraron tres tipos armados en su casa de Kingston y le reclamaron que entregara "la pasta." El músico sacó tres bolsitas de mezcla aromática. Le dieron un tiro.


N° 1: El primer puesto no podría tenerlo otro que Bob Marley, quien le rindió honores al humo en su debut fuera de Jamaica en 1973. El LP Catch A Fire es una ficha gorda de la música popular, perfecta para abrir juego, y para soltarla Bob se puso un porro en la boca.

10 dic 2009

GES or the Revolution doesn't rock


Sobre la efímera existencia de Ges algo se ha dicho y menos se ha escrito. Sin embargo, poco se ha leído y mucho se ha olvidado. Es por ello que se merece esta nota. Aunque no valga la pena.

The Ges fue la respuesta revolucionaria a The Beatles. Y no es que los de Liverpool no fueran revolucionarios; sino que, a todas luces, les faltaba rigor ideológico. Al igual que con Paul McCartney y John Lennon en la agrupación inglesa, el combativo grupo antillano se alimentaba de la tensión creativa entre sus más talentosos componentes: Paulie Milanés y Silly Rodríguez. Desde luego, la analogía beatlesca desaparece si consideramos la abundante presencia en la banda de otros entes. Por ejemplo, el misterioso The Thing, de quien cursaban bizarros rumores. Uno de ellos sugería incluso que se trataba de una mujer, cuyo nombre real era Sara. Lo cierto es que con Ges grabó más gente que con Deep Purple y Uriah Heep juntos.

También a diferencia de Paul & John, en el caso de Paulie & Silly siempre se firmaron los temas por separado. Desde luego, como cualquier compositor de talento, tanto los primeros como los segundos no hacían otra cosa que recrear sus experiencias personales en alegorías líricas, añadiéndoles tonalidades sonoras gratas al oído humano. Así, mientras los Beatles convertían su decepción con un gurú lujurioso en un banal “Sexy Sadie”, los Ges transformaban una malograda situación homoerótica en un baño del ICAIC en aquel enérgico “Fusil contra fusil.”

Obviamente, hay una coincidencia adicional en la ingestión de estimulantes. Inolvidable es el “Lucy in the Sky with Diamonds” que generaron los Beatles tras una sesión de LSD. Los Ges, en cambio, experimentaron con una sobredosis de ostiones, y a la mañana siguiente alucinaron con sus erecciones. Es así como Silly compone “Un hombre se levanta” y Paulie, “Hombre que vas creciendo.” La pieza de Silly poseía mayor vitalidad, sin duda. O sea, la pieza musical, pues la pieza orgánica de Paulie lucía más vigorosa, según la opinión del resto de la banda. Tal vez por eso el resentido Silly le escribió a Paulie su clásico “La oveja negra.”

En mi personal criterio la canción de Ges con el trasfondo más bonito es el tierno “Si tengo un hermano” de Silly. Se trata de una historia de las que escribe sólo la vida misma.

Todo comienza cuando el artista descubre inopinadamente que tiene un medio hermano en Campechuela, Oriente, fruto de un corto romance extramarital de su padre con una cocinera de color. Entonces el emocionado Silly parte hacia el otro extremo del país, llevando por todo equipaje tres tomos de poesía: W. Whitman, C. Vallejo y S. Rodríguez. Bueno, el último era más bien un cuaderno escrito a mano.

El encuentro resulta un poco frío, y bastante decepcionante. El nuevo hermano es un mulato flaco, bajito, ignorante y mal vestido. Lo único que tienen en común son las marcas faciales de la viruela.

Son igualitas… –murmura desconsolado Silly.

No obstante, los libros de poemas sí son bien recibidos.

Aquí 'tá bien difícil el papel sanitario, compay –exclama alegre el hermano.

Indignado, Silly le arrebata el cuaderno, y arroja luego una triste mirada de despedida sobre los tres: Whitman, Vallejo y el hermano.

En el tren de vuelta a La Habana el cuaderno de versos de un bardo desolado gana un nuevo y animoso poema: “Si tengo un hermano.” Una belleza, en verdad.

27 nov 2009

Chanson Exotique


La chanson resulta la expresión musical esencial del pueblo galo, tanto como la canzone para los italianos, y muchísimo más que el bolero para los cubanos y mexicanos. Sin embargo, como ningún otro género nacional, la chanson française se ha nutrido básicamente de sangre ajena. Probablemente esa es la explicación de su formidable calidad.

Habría que empezar por la madre de todos los chansonniers, Edith Giovanna Gassion, la Piaf, cuya abuela materna respondía al bonito nombre de Aïcha Saïd ben Mohammed y era una berebere marroquí. También lo de Giovanna vino de una bisabuela italiana.


Sigamos con las damas. La bella Dalida se llamaba en realidad Iolanda Cristina Gigliotti y nació en El Cairo, Egipto, de padres italianos.


Por su parte, la también desaparecida Frida Boccara nació en Casablanca, Marruecos, de padres judíos sefardíes.


La dulce Marie Laforêt es portadora del nombre real Maïténa Doumenach, como le pusieron sus padres armenios.


La conexión armenia podemos continuarla con la chica ye-ye más exitosa de Francia, Sylvie Vartan, o sea, Sylvia Vartanian. Pero sólo a medias, pues la madre era húngara. Como era de suponer, Sylvie nació en… Bulgaria.


También la encantadora Hélène Ségara es medio armenia, mas a la inversa: por parte de madre. Su padre es italiano y su nombre real, Hélène Rizzo.


Medio italiana es igualmente la talentosa Nicoletta, en realidad Nicole Grisoni. La madre también era diferente: loca. A ella se refería su éxito Mamy Blue.


Italiana completa es la actual primera dama y cantante, o viceversa, nacida Carla Gilberta Bruni Tedeschi en Turín en el seno de una conocida familia.


Tampoco podían faltar las anglosajonas. Por ejemplo, Jane Birkin nació en Londres.

El caballero que acompaña a Jane en esta famosa pieza, Serge Gainsbourg, fue registrado al nacer como Lucien Ginsburg por sus padres judíos rusos.

Similar ancestro por el lado paterno posee el ex-fugitivo Michel Polnareff.


Otro progenitor de origen judío ruso avalaba a Joe Dassin, nacido como Joseph Ira Dassin en New York, USA. La madre era húngara. Elegante hasta el final, Joe pereció ahogado en Tahití.


Judío completo y americano era el fallecido Mort Shuman, un gran admirador de Jacques Brel nacido en… Brooklyn, claro.


El popular Jean-Jacques Goldman es otro cantante francés de padres judíos, polacos en este caso.


Dejemos atrás a los askenazíes. El judío mizrají Richard Anthony llegó a Francia desde Egipto, había visto la luz en la comunidad hebrea de El Cairo como Richard Btesh. Las malas lenguas decían que su afición a la poligamia delataba, en cierta medida, el entorno de su infancia.


Otro judío egipcio, si bien sefardí -de rama otomana y sub-rama tesalonicense-, es el métèque Georges Moustaki, nacido en Alejandría como Yussef Mustacchi.


El extravagante Darío Moreno fue otro sefardí de rama otomana, su nombre real era David Arugete y nació en Esmirna, Turquía.


También sefardí es Enrico Macias, nacido como Gaston Ghrenassia en Constantina, Argelia.


Lógicamente, después de tantos judíos a alguien le tenía que tocar la podrida en cuestión de ascendencia. Ese es Gérard Lenorman, hijo de un desconocido soldado de la Wehrmacht alemana. Oui, madame la maman fue colaboratrice…


Junto a los judíos, los italianos forman el otro pulmón de la chanson. Empezando por el más francés de todos los galanes: Yves Montand, bautizado como Ivo Livi en un pueblo de la Toscana.


Serge Regianni, otro gran actor francés, era apenas un año menor que Yves y vino al mundo algo más al norte, en Reggio Emilia.


Nino Ferrer se llamaba en realidad Nino Agostino Ferrari y nació en Génova.


El popular Christophe nació en la banlieue parisina de padres italianos. Su nombre original: Daniel Bevilacqua.


Francis Cabrel, en cambio, tuvo padres franceses, pero los cuatro abuelos italianos.


Claude François agradecía su existencia a un padre francés y una mamá italiana. Por cierto, nació en Ismailia, Egipto.


Con Richard Cocciante la cosa es al contrario: papá italiano y madre francesa. Y, claro, vino al mundo en Saigón, Vietnam.


El caso de Antoine es realmente inusual. Sus padres italianos lo llamaron Pierre Antoine Muraccioli cuando nació en… Madagascar.


La tanda franco-magrebina tiene mucho de italiana también, pues inmigrantes italianos conformaban la gran masa de colonos franceses en las posesiones del norte de Africa.

Alain Souchon nació en la mundana Casablanca, Marruecos. Su nombre real es Alain Kienast.


Pierre Groscolas salió de Lourmel, Algeria.


Étienne Daho nació en Orán, Algeria.


Entre tanto magrebino falso viene bien uno genuino: Guy Mardel se llama en verdad Mardochée Elkoubi y también es oriundo de Orán.


Por supuesto, la conexión armenia también está presente en el género masculino. Con nadie menos que el gran Charles Aznavour, de lejos le meilleur chansonnier de todos. Su papá y su mamá eran inmigrantes armenios y lo bautizaron como Shahnour Vaghenag Aznavourian.


Danyel Gérard tiene por nombre real Gérard Daniel Kherlakian, su padre era armenio.


Daniel Guichard proviene de padre francés y madre rusa.


Con Sacha Distel era exactamente al revés.


Hay muchos más. Estos son apenas, de los que conozco, los que aprecio. No he querido contar a los suizos, a los belgas, al monegasco Léo Ferré, ni a los quebecos. Y mucho menos a los griegos políglotas Nana Mouskouri, Melina Mercouri y Demis Roussos, viciosos a cantar en francés.

Lo que no hay es un chansonnier cubano. Lástima que mes amis Zoé y Javier tuvieran vocación de escritora y pastelero, respectivamente. Si hubieran llegado a París cantando, lo habrían tenido más fácil.

Y para finalizar un sorbeto:

¿Alguien recuerda el “Abelachao” del cancionero verdeolivo?

He aquí el original:

23 nov 2009

Las notas perdidas del Diario del Che en Bolivia 62



Octubre 6 de 1967
[…]
La noticia de que había agua en una cabaña más adelante nos condujo a la imprudencia. En pleno día nos desplazamos hacia allá. Resultó ser un cobertizo en el fondo de una quebrada, aunque con su propia aguada. Había alguna comida y cocinamos durante horas. Opté por pernoctar aquí. Mañana temprano saldremos bordeando el arroyito.

Hubo una bronca de Chapaco con Olo y Urbano. El boliviano les reclamaba a los dos cubanos por servirse una porción mayor de arroz con calabaza. Olo y Urbano primero lo insultaron, mas luego arguyeron que ellos tenían mayor apetito. Chapaco ripostó que aquí todos somos iguales, sufrimos lo mismo, comemos lo mismo y vestimos lo mismo, hasta el punto de que no se nos puede distinguir al uno del otro. No había pensado en eso. Con nuestro aspecto se nos podría tomar por uno cualquiera de la guerrilla. Sería irresponsable olvidarlo.

Benigno y Pombo vinieron a sugerirme una táctica bielorrusa de dispersión guerrillera para salir de aquí y reagruparnos más tarde. No los dejé acabar. Contesté que, como demostraba nuestra propia experiencia en el Congo, las condiciones objetivas de la insurgencia contemporánea presuponían el desplazamiento integral de la guerrilla incluso en las situaciones más adversas. Sé que no entendieron. Tampoco yo entiendo como un cursito soviético pudo despertar tanta arrogancia en un par de guajiros cubanos. Cuando pase esta etapa tendré que leerles la cartilla sobre la modestia revolucionaria.

Los desertores dieron una entrevista a la prensa. Salió por la radio local. Camba se mostró bastante huraño, como de costumbre. León es un colaborador nato. La radio chilena reportó que el ejército nos ha rodeado con 1.800 efectivos. No especificaron de cuál división.

Octubre 7 de 1967
[…]
Dentro de un mes justo se cumple el año guerrillero en Bolivia. Aún es temprano para hacer un balance, pero no ha sido poca cosa. Hemos evolucionado bastante. Al principio, por ejemplo, me sacaba las garrapatas y hasta las contaba. Hoy la revolución nos impone otras prioridades. Ante todo, salvarnos.

Debemos preparar un comunicado para el 7 de noviembre. Hay que resaltar nuestros logros durante el año y plantear los objetivos para el siguiente. O sea, encontrar algunos logros y resaltar los objetivos. Es decir, definir algún objetivo. En realidad no necesitamos un comunicado. Más bien precisamos comunicación. De cualquier tipo.

Al mediodía llegó una vieja con varias cabras. No fue tan hostil como aquellos perros pastores, mas tampoco inspiraba confianza. Cuando la detuvimos dijo que ella no sabía nada y pidió clemencia para las chivas. Por la tarde Aniceto y Pablo visitaron la choza de la vieja. Tiene una hija paralítica y otra enana. Lógico que quiera tanto a las cabras. Le dimos 50 pesos para que se olvide de nosotros. La vieja agarró el dinero y juró que no nos había visto en toda su vida. No creo que cumpla. Tal vez debimos tomar una chiva de rehén.

La partida fue a las 5 PM. El camino resultó muy difícil y agotador. Dejamos huellas por doquier. A las 2 AM el Chino anunció que no veía absolutamente nada. Tuvimos que detenernos. Mandé a Benigno a contar la gente. Hubo una pequeña alarma, pues sobraba uno. El recuento dio que, por el contrario, faltaba uno. Desistí, estamos extenuados y está demasiado oscuro.
Related Posts with Thumbnails