22 sept. 2010

Sumidos En El Homonimato

Ayer escuchaba el último y reciente disco de la veterana banda de brit-pop The Charlatans, titulado Who We Touch.
Y recordé que la banda que comenzó el derrame sicodélico en San Francisco en la segunda mitad de los 60 se llamaba igualmente The Charlatans.
Ese eco nominativo entre la costa oeste americana e Inglaterra ocurría a menudo. Los prominentes angelinos The Byrds vendieron millones de discos y fueron los mayores responsables de la expansión del folk-rock, más que Bob Dylan o Simon & Garfunkel. Cuando se les acabó la inspiración folk, co-inventaron el country-rock junto con Flying Burrito Bros. y Buffalo Springfield.
Por la misma época en Londres tocaban The Birds, que es recordada por ser la primera banda de Ron Wood, antes de Faces y Rolling Stones. Pero lo cierto es que en 1964 entre los combos británicos con base de R&B apenas había 4 mejores que The Birds. Por ejemplo, los casi homónimos The Yardbirds.
The Smoke alcanzaron gran notoriedad en el Swinging London de 1967 cuando sacaron una de las dos mejores odas al LSD: My Friend Jack, donde alucinan hasta el punto de cantar textualmente “Eating sugar cane in Cuba”, exacto lo que hacían en ese momento los sicodélicos cubanos internados en las UMAP.
En California también había unos The Smoke por aquel entonces, y con no menor apego por los estupefacientes.
Tan contemporáneos como sicodélicos respecto a los anteriores resulta otra banda californiana denominada Kaleidoscope. Sentían atracción por el folk-rock y practicaban diversas perversiones, como utilizar instrumentos turcos en sus grabaciones.
Al mismo tiempo en Londres sonaba otro grupo de rock sicodélico con influencia folk bajo el nombre de… Kaleidoscope, por supuesto.
Por si fuera poco, por aquella época en México había una oscura banda sicodélica llamada Kaleidoscope, si bien su estilo era más bien una (con)fusión de rock sicodélico, blues-rock, folk-rock y beat.
En 1966 surgió en Surrey, al sur de Londres, una banda de rock progresivo llamada Genesis. Todo el mundo conoce sus dos fases, con Peter Gabriel y  Phil Collins liderando respectivamente.
Lo que pocos saben es que ese mismo año se formó en Los Angeles una agrupación sicodélica llamada Genesis. Sólo editaron un álbum en 1967, pero no eran mucho peor que sus famosos competidores de Jefferson Airplane.
Si hasta aquí la distancia entre California y Gran Bretaña explica la coincidencia de nombres, no era ese el caso de The Scorpions, una banda beat de Manchester hacia 1963.
Pues en Londres ya había un combo beat con el nombre de The Scorpions, fundado 4 años antes que el grupo tocayo del norte, y con un estilo más penoso incluso.
En los años 70 aparecería en el mercado internacional la banda de kraut-rock Scorpions. Estos alemanes tendrían mucha mejor suerte que todos los alacranes ingleses juntos.
Cuando la segunda ola del tsunami grunge llega en 1991, con Nirvana surfeando sobre Nevermind en la cresta, nadie sabía que era la última indisciplina general en la música popular de los jóvenes blancos americanos antes de que la corrección política emasculase a las siguientes generaciones. En todo caso el sereno nombre de la neurótica banda adquirió carácter de definición global.
Sin embargo, desde 1967 había una agrupación de rock sicodélico en Londres llamada Nirvana con más de media docena de discos editados, incluyendo una ópera rock.
Algo similar ocurrió con la banda pop Hanson, el mejor trío de hermanos desde Bee Gees, cuando arrasó en las listas de 1997.
Ignoraban que más de dos décadas atrás había un grupo inglés de hard-rock llamado Hanson.
Ahora mismo una de las bandas pop más exitosas es The Killers, surgida en Las Vegas hace poco más de un lustro.
Los de Nevada probablemente no sepan que 40 años atrás en Uruguay tocaba una de las mejores bandas pop que ha dado el Cono Sur de América. Su nombre: The Killers.
La última coincidencia que se me ocurre tiene que ver con el grupo londinense Battle, generador de un interesante sonido indie.
Y luego están unos colegas de New York, con un estilo mucho más alternativo aunque apreciable: Battles.

6 comentarios:

  1. Frida & Turandot,
    muchas gracias por leer y comentar.

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  2. Metiste p'a rencor al pasado. Me gustaban mucho The Scorpion, y Nirvana. Me siguen gustando.

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  3. Me encantan estas coincidencias que destacas. De todos me sigo quedando con Nirvana, la banda de Kurt Cobain & Co., eternos dioses adolecentes donde los haya. ¡De verdad que metiste para "easy tu remember" con este post! Gracias por compartirlo.

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