17 abr. 2011

Castro’s new weapon system revealed!

 Cuca drone (spanish: cucadrón)

El Sueño del General

...se ha vuelto realidad: camilitos rurales, morenos y sensuales:

En primera fila, los cadetes Pajarín, Pajarete, Pajarillo, Pajaritotí, Pajarrón y Pajarazo.

13 abr. 2011

Impostor

Al finalizar las maniobras el general Eisenhower saludó a la tropa y felicitó en particular al Número 23 por su "sorprendente eficiencia para un soldado de color."

8 abr. 2011

Two Boys

Dos nuevas y meticulosas biografías de sendos ídolos revolucionarios, recientemente editadas, han revelado, entre otras cosas, la homosexualidad juvenil de sus protagonistas. Seguidores de uno y otro han protestado por convicción, aunque sin lograr ser convincentes.


Manning Marable trabajó más de 10 años en Malcolm X: A Life Of Reinvention. Revisó miles de actas del FBI, entrevistó un total de 9 horas a Louis Farrakhan, rival de Malcolm y heredero de Nation of Islam, y grabó cientos de horas de charlas con testigos y conocidos del líder afroamericano. Luego falleció dos días antes de la salida a la venta de su libro.

Foto: Malcolm Little, arrestado por robo en 1944.

Una de las revelaciones de la biografía es que, antes de convertirse al Islam y cambiarse el nombre, Malcolm Little, además de ladrón, fue pinguero. Ahora bien, lo que desasosiega a sus seguidores es el color blanco de la piel de la adinerada clientela del héroe.

Algo diferente es la situación con Mahatma Gandhi.


Joseph Lelyveld, antiguo redactor jefe del New York Times y ganador del Premio Pulitzer, consigue a través de las casi 450 páginas de Great Soul: Mahatma Gandhi and his Struggle with India un retrato íntimo y completo de la juventud del gran pacifista hindú.

Foto: Mohandas, secretaria Sonia, amigo Hermann

En Sudáfrica el joven Mohandas Gandhi compartió lecho durante dos años con el exitoso arquitecto y físico-culturista judeo-alemán Hermann Kallenbach. Tras su regreso a la India, Gandhi recibió ayuda financiera de Hermann por décadas. Las apasionadas cartas de amor de Mohandas se conservaron hasta hoy. En ellas el tierno paladín hindú le reclama a su Sansón teutón “¡no mires a otras hembras con deseo!”, y también le recuerda “…cuán completo has poseído mi cuerpo…”, que es su “esclavo” y que se juraron “amor y aún más amor”. A una semana de su publicación, el libro ya ha sido prohibido en dos estados de la India.

Y no entiendo el alboroto. En mi opinión, la conducta juvenil de estos próceres concuerda perfectamente con sus respectivas doctrinas posteriores.

5 abr. 2011

Sangre en el Ganges


 La intervención franco-anglo-americana en Libia tras apenas unos miles de civiles asesinados por el dictador Gadafi es prueba de la fuerte tendencia al alza del valor de la vida musulmana. Y no sólo en el mercado occidental. Pocas décadas atrás era muy diferente. Un buen ejemplo es Bangladesh, cuyo aniversario 40 se cumple este año.

Para entender el caso hay que remontarse a la independencia de Gran Bretaña en 1947. Antes de retirarse los británicos optaron por dividir el subcontinente básicamente en dos estados: uno hindú –India– y otro islámico –Pakistán–. Este último quedó conformado por una región occidental (el actual Pakistán) y otra oriental en el delta del Ganges (la hoy independiente Bangladesh), separadas por 2.000 km de territorio hindú.

Por si fuera poco, a la distancia geográfica se sumaban otros defectos mayores. Pakistán Occidental estaba habitado por un conglomerado de tribus guerreras de piel clara con el urdu –una versión islámica del hindi– como sintético idioma oficial. En contraste, en Pakistán Oriental había tan sólo pigmentados bengalíes, cuya abrumadora densidad demográfica no era nada estimulante para la belicosidad. A diferencia del Pakistán Occidental, entre los bengalíes abunda el elemento genético dravídico, si bien no tanto como entre los sureños tamiles, pero la lengua bengalí es tan indoaria como el hindi y el urdu.

Durante más de dos décadas los bengalíes, aunque mayoría en números absolutos (67 millones frente a 56 millones del lado occidental), fueron las cenicientas de Pakistán. Incluso tenían que hablar en urdu con las autoridades nacionales en su propia región. Varios intentos de establecer el bengalí como tercera lengua oficial tras el urdu y el inglés fueron rechazados por el gobierno central desde las occidentales capitales –primero Karachi y luego Islamabad–. Poco aportó a la comprensión interétnica el hecho de que el poder en Pakistán cayó en manos de los militares con el golpe del general Ayub Khan en 1958. El ejército pakistaní contaba con 6.000 oficiales, de los cuales apenas 300 eran bengalíes. La proporción entre clases y soldados no era muy diferente.

A mediados de los años 60 el descontento étnico se organizó alrededor de la figura de Mujibur Rahman, un ex cabecilla estudiantil bengalí con un largo expediente subversivo escrito en urdu. Todavía en la cárcel Mujibur fundó un partido autonomista bengalí, la Liga Awami, y de inmediato fue confinado a un calabozo independiente.

En 1965 las tensiones entre Pakistán y la India en Kashmir desembocaron en una guerra que ninguno logró ganar, pero que dejó mal parado al general Ayub Khan. Finalmente, en 1969 Ayub renunció y fue sustituido por el general Yahya Khan.

El nuevo dictador militar era un aficionado al alcohol y a las mujeres, por lo que tuvo la sana idea de anunciar elecciones libres para poder dedicarse a sus hobbies. Su primer error. En noviembre de 1970, el mes previo a las elecciones, el gigantesco ciclón Bhola devastó Pakistán Oriental, matando medio millón de personas. El gobierno de Yahya no se dio por enterado. Su segundo error. Y como consecuencia llegó el desastre electoral. El parlamento pakistaní tenía 302 escaños. En concordancia con la cantidad de habitantes, 140 se elegían en occidente y 162 en oriente. La Liga Awami bengalí conquistó 160 de los 162 puestos orientales, seguida por el Partido Popular Pakistaní de Zulfikar Alí Bhutto con 81 de los 140 escaños occidentales.

Con la mayoría absoluta lograda Mujibur Rahman podía formar un gobierno puramente bengalí en Islamabad. Se trataba, sin duda, de una interesante situación con impredecible desenlace. Sin embargo, a Yahya y a Zulfikar no les gustó tal perspectiva, así que propusieron una división del poder. Como es lógico, Mujibur no aceptó compartir lo que le correspondía por completo. Yahya suspendió entonces la sesión constituyente del parlamento, colocó en alarma de combate a las tropas occidentales estacionadas en Pakistán Oriental y viajó a la ciudad bengalí de Dacca para negociar con Mujibur. Lo malo del plan era que no había nada que negociar. Y sucedió lo que tenía que suceder: Mujibur reclamó lo que le tocaba tras su clara victoria. Yahya no se lo dio. Mujibur proclamó la independencia del Pakistán Oriental como República de Bangladesh. Yahya arrestó a Mujibur. Los bengalíes protestaron. Y entonces, el 25 de marzo de 1971, el ejército pakistaní arremetió contra los bengalíes.

La vista panorámica del conflicto exponía en primer plano a entrenados soldados punyabíes masacrando a menudos bengalíes. Tan visceral odio por parte de sus hermanos musulmanes sorprendió a los bengalíes; pero pronto se organizaron en milicias, llamadas Mukti Bahini, para resistir. Las bajas diarias entre los civiles se contaban por miles. En abril el ejército pakistaní organizó una redada para capturar las mujeres bengalíes más bonitas, tarea nada fácil, alcanzando a reunir 20.000 muchachas que fueron distribuidas en burdeles militares para trabajar obligadas y sin remuneración. Durante el asalto a la casa de un jefe de las milicias bengalíes los pakistaníes sólo encontraron a su hijita de 4 meses y la mataron a patadas. Aldeas sospechosas de esconder separatistas fueron borradas por completo del mapa. Hay que reconocer que los pakistaníes carecían de conocimientos para construir cámaras de gas, mas hicieron lo que pudieron.

¿Y el resto del mundo? Indira Gandhi tenía dudas, pues las guerras del Kashmir habían demostrado que los pakistaníes eran un hueso duro de roer. Richard Nixon callaba, porque era aliado y amigo de Yahya Khan. Mao también. La antigua metrópoli británica no tenía opinión. Al menos mientras los americanos no la expresaran. Unicamente George Harrison abrió la boca: para cantar y organizar en agosto con otros artistas su “Concert for Bangladesh” en el Madison Square Garden de New York.

Leonid Brezhnev, en cambio, vislumbró la oportunidad de fastidiar a Yahya, a Nixon y a Mao de un solo golpe y presionó a Indira Gandhi para intervenir a favor de los separatistas. Así motivada, Indira reflexionó intensamente, aunque sin obtener conclusiones. En eso la cifra de refugiados bengalíes en la India alcanzó la marca de los 10 millones y se declaró una alerta de hambruna en las regiones fronterizas. Corría agosto y los soviéticos aprovecharon la crisis humanitaria para prometer ayuda militar a la India en el caso de que Pakistán reaccionase con un segundo frente desde occidente. En septiembre Indira casi se decidió a combatir, pero escogió meditar un mes más al respecto. En noviembre Yahya Kahn, temiendo lo peor por parte de la India, prefirió lanzar un ataque preventivo y bombardeó los aeropuertos militares indios, copiando al dedillo la táctica israelí en la Guerra de los Seis Días. Al parecer, la copia no salió tan buena, puesto que la flota aérea de la India no sufrió daños de consideración. Al enterarse de esto Indira no vaciló ni un minuto más y ordenó la invasión de Bangladesh, donde el exterminio total de las milicias rebeldes ya estaba casi consumado. El cuerpo expedicionario indio constaba de 450.000 soldados, incluyendo varias divisiones élites de sikhs. Cruzaron la frontera el 3 de diciembre.

Aisladas y privadas de refuerzos y pertrechos por tierra y mar, las unidades pakistaníes tuvieron que enfrentar a un enemigo muy superior en número y empezaron a perder terreno de inmediato. Cuando la derrota ya era inminente, el ejército de la República Islámica de Pakistán dio un paso único en la historia. Ya que no podrían impedir la independencia de Bangladesh, decidieron al menos utilizar las últimas reservas de municiones para privar al nuevo estado secesionista de su élite. El 14 de diciembre de 1971 se produjo el primer San Bartolomé de intelectuales en los anales humanos. Los soldados pakistaníes marcharon por ciudades y pueblos bengalíes, juntaron a los médicos, científicos, ingenieros, maestros, artistas, escritores, abogados, periodistas y estudiantes, y los fusilaron.

Dos días después Pakistán capituló ante la India en Bangladesh. A esas alturas el número total de musulmanes bengalíes asesinados ascendía a 3 millones. El 20 de diciembre Yahya Khan presentó su renuncia. De la pérdida en inteligencia Bangladesh nunca se ha recuperado.

4 abr. 2011

Second Coming

Now it's official... and 2012 from behind!

3 abr. 2011

Dinastías Orientales

PAKISTÁN

Zulfikar Ali Bhutto
Gobernó de 1973 a 1977. Reconoció la secesión de Bangladesh y fue derrocado por un golpe militar. Luego lo ahorcaron.
Benazir Bhutto
Hija de Zulfikar. Gobernó de 1988 a 1990 y de 1993 a 1996. Durante esos 5 años la fortuna privada de Benazir y su marido aumentó en apenas 1.500 millones de dólares por la sana vía del cohecho, debido a lo cual el cónyuge cumplió 8 años de prisión, pese a que se declaró loco en el juicio. Benazir pereció en plena campaña electoral de 2007 mediante un atentado islamista.
Asif Ali Zardari
Viudo de Benazir. Gobierna desde 2008, tras declarar que había recuperado la razón.


INDIA

Jawaharlal Nehru
Gobernó de 1947 a 1964. Expandió India ocupando Kashmir en 1947 e Hyderabad en 1948.
Indira Gandhi
Hija de Jawaharlal. Gobernó de 1966 a 1977 y de 1980 a 1984. Expandió India ocupando Sikkim en 1973. Antes invadió Pakistán Oriental en apoyo a los separatistas bengalíes. Curiosamente, con los separatistas en la India procedió de forma contraria y fue asesinada por dos escoltas sikhs en 1984.
Rajiv Gandhi
Hijo de Indira. Gobernó de 1984 a 1989. Intervino en Sri Lanka en 1987. A causa de ello fue decapitado -entre otros daños- por una mujer-bomba tamil en 1991.


BIRÁN

Angel Castro Argiz
Gobernó de 1914 a 1956. Expandió Birán hasta casi 800 hectáreas y consiguió arrendar otras 9.800. Introdujo el pago con chapitas para sus braceros en 1916 y la chapita convertible en 1942. Aunque la gran mayoría de sus peones eran haitianos, Angel también les pagaba a los empleados blancos con chapitas, pues no admitía la discriminación racial. Su mucama Lina Ruz González, por ejemplo, vino a recibir su primer peso en 1924, después de parirle el primer hijo, Mongo. La primera hija se la había parido el año anterior. A don Angel se le pudrió el intestino a los 80 años y murió.

Fidel Hipólito Ruz, a partir de 1941 Fidel Alejandro Castro Ruz
Hijo de Angel. Gobernó de 1959 a 2008. Expandió Birán ocupando el resto de Oriente y el resto de Cuba. Invadió Angola, Etiopía, el Congo belga y La Florida, a esta última tres veces. Intervino con menor o peor éxito en Argelia, Guinea Bissau, Mozambique, el Congo francés, Namibia, Euskadi, Siria, Yemen del Sur, Venezuela, Bolivia, Colombia, Perú, Uruguay, Argentina, Chile, Dominicana, Panamá, Guatemala, Nicaragua y El Salvador. A los 80 años se le pudrió el intestino, pero no murió, gracias a la desinteresada ayuda de la Comunidad de Madrid.

Raúl Castro Ruz, o probablemente Raúl Campos Ruz
Hermano o medio hermano de Fidel. Gobierna desde 2008. Reintrodujo la chapita convertible en 2011. Este año cumple 80 y todavía no se le ha podrido el intestino, ergo Campos Ruz.
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