18 abr. 2012

Safari Heroico

La algazara general por la reciente cacería de elefantes llevada a cabo en Botsuana por su Majestad Borbónica Juan Carlos I me ha inducido a indagar a fondo en el asunto. Y he llegado a la conclusión de que el Rey de España no hacía otra cosa que arriesgar su salud para ayudar a la joven nación africana. 

Estos son los hechos, ilustrados sin patetismo ni romanticismo.

Desde hace casi dos años una creciente plaga de paquidermos asola Botsuana. Los gigantescos animales lo mismo invaden fincas y aldeas que persiguen transeúntes y vehículos por las carreteras.

Ninguna bestia, incluyendo a los predadores, está segura en la selva ante la ola de violencia elefantina.

Escondidos entre la hierba los arteros elefantes esperan el paso de incautos humanos para asaltarlos, muchas veces con consecuencias fatales.

Quienes ya se han visto –y en Botsuana no son pocos– frente a un elefante pidiendo el dinero y las prendas con la trompa en alto saben que no hay circunstancia más sobrecogedora y traumática.

Todo eso sin contar las numerosas elefantas que actualmente practican la prostitución con los turistas en Botsuana, lo cual le ha dado al país un triste rango similar al de Tailandia, Filipinas, Brasil o Cuba. No hace mucho en Moscú una operadora de dudosa reputación anunciaba un exclusivo paquete turístico llamado Safari Etnico Internacional que prometía "una masajista en Bangkok, un travesti en Manila, una mulata en La Habana y una elefanta en Gaborone."

Cabe aclarar aquí que hasta ahora los elefantes machos se dedican solamente al pillaje en Botsuana, pero en algún momento descubrirán sus lucrativas opciones como pingueros, y ese día comenzará el ocaso de los colegas en Kenia y Jamaica.

Esta situación con los elefantes ha causado mucho sufrimiento en Botsuana, donde ya no puedes ni salir de la choza con un reloj en la muñeca por miedo a que un elefante te arranque el brazo para quitártelo.

Por su parte, los piqueteros organizados por los ecologistas para espantar a los criminales paquidermos han demostrado una total falta de eficacia.

¡Joder, que ya era hora de que alguien se animara a echarle una mano a Botsuana!

6 comentarios:

  1. En este mundo vivimos, entre reyes, banqueros, y elefantes...

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  2. ¿Quién nos lo iba a decir? A nosotros que vivimos entre cucarachas, ratas, y rateros ideológicos...

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  3. Oye Guicho hermano, tu humor es de muchos quilates, me encanta el picante residual que deja tu reportaje. Esos elefantes de mierda que molestan y son una problema para la humanidad, pobre monarca que tiene que abandonar por un momento su estoico trabajo para darle una mano solidaria a ese pobre pais africano, ya es hora que España cree otra ONG por la Corona y contra los elefantes asesinos!!

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  4. Buenisimo.......Y lo mosquita muerta que se hace en el mensaje de fin de ano. Nos enganan como a chinos, todo el rato.

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  5. Todo lo que queríamos saber sobre los elefantes.

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