4 sept. 2008

Señales


Los hombres no saben interpretar las señales corporales femeninas. Así reza un consabido cliché. Y es cierto. Para la mayoría de los caballeros, en todo caso.

Se trata de una deficiencia que conduce a continuos malentendidos, que a su vez pueden desembocar en una bofetada o en un tribunal. No pretendo reparar ese defecto de mis congéneres, pero tal vez pueda ilustrar un poco la situación, y contribuir así a una mayor prudencia en el prójimo. Aclaro que no soy un profesional de los signos, pero más de tres décadas de atenta observación de las féminas me aportaron cierta pericia, que me ha permitido evitar muchas equivocaciones. Sobre todo últimamente.

La principal regla que el gentil varón debe seguir ante una aparición femenina es muy simple: La primera impresión es falsa. Sea cual sea. A menos que el sujeto sepa descifrar las señas. Veámoslo mejor con un ejemplo. Si en una playa Ud. se encuentra con esas dos lindas muchachas de la imagen superior, seguramente dirigirá su atención, sus pasos y sus palabras hacia aquella de la izquierda. Probablemente, de 10 individuos 11 se comportarían así. Pero en ese caso, amigo mío, Ud. está cometiendo un craso error: No ha reconocido las señales.

¿Cuáles? Se las mostraré.

Comencemos por la bella beduina del burkini azul.
[Pinchar en la imagen para agrandarla.]

¿Acaso ve mejor ahora? Su sonrisa es súmamente acogedora. Y su mirada causaría la envidia de las seductoras huríes del profeta. El alma se le endurece a cualquiera que se zambulla en esos ojos. O sea, el arma. Luego, la posición de su cabecita, esa leve rotación e inclinación, es un convite atrevido que parece decir: “¡Mójame, Mohamed!” (“Salpícame” –para quienes vieron una redundancia.) Sin embargo, las manos en la cintura exceden nuestras mayores expectativas. Esos dedos abiertos y arqueados nos indican que la camellita lo mismo quiere dar que agarrar. El que no lo vea, sencillamente no se la merece. Y por último, ahí tenemos el pie zalameramente levantado y con los dedos contraídos, la predisposición total para la algazara prenupcial.

Por el otro lado tenemos a la joven nórdica en su bikini negro. (Marca WickedWeasel –los recomiendo.)
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¿Puede ver las señales? El rictus de su boca amaga un inicio de sonrisa, pero no logra ocultar la dureza de su carácter. La mirada fija es francamente hostil, casi amenazadora. Sus brazos cruzados indican que no tiene la menor voluntad de contacto. Y los puños cerrados dicen claramente que aproximarse a ella es peligroso. Encima, la postura adelantada y abierta de su pierna derecha nos reta directamente. Esos signos nos espetan: “¡Tú, atrévete a venir, y te humillaré!”

Entonces, amigo lector, ha comprendido su error de selección. Nunca ignore las señales. Así que, volviendo a la situación inicial, vaya Ud. por la chica de azul. A la otra desdéñela. Déjela para los que tenemos experiencia y podemos lidiar con los signos.


14 comentarios:

  1. Soy todo ojos y oídos, Güicho. Semiótica erótica 101. ¿Hay tarea?

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  2. No solo hay que fijarse en lo que comentas, si lo que quieres es llevartela a la cama. Aspectos como la religión, educación, experiencia...etc son también muy importantes.

    Esos gestos que comentas son los que te enseñan para cuando vas a hacer entrevistas de trabajo, o en interrogatorios policiales.

    De todas formas me quedo con la mirada de chica mala de la rubia.

    No se si te pasa a ti Güicho, pero he conseguido cultivar un sexto sentido para saber si a una chica le va la marcha de verdad, me equivoco, pero no mucho

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  3. Mi brother a mi no me importa nada de eso, lo mio es chocar y me quedo con la rubia. MIL VECES!
    ademas, la caperucita azul esa esta en yamahaaa.

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  4. Gracias, Jorge! Reconforta saber que alguien reconoce el esfuerzo pedagógico de uno.

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  5. Farero,
    sería interesante ver como le preguntas a una chica nueva:
    "Hola, ¿y tú a quién le rezas, muñeca? ¿Pasaste el colegio? No, no lo digo por nada, se me ocurrió al verte la cara...

    Lo otro sí te lo creo.

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  6. Tony,
    si te portas mal, de castigo te quedarás encerrado en el jacuzzi con ésta!

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  7. Siempre lo he sospechado y ahora lo confirmo: Usted es sabio amigo Guicho!

    (Y no le digo mi preferencia ahora porque Escolastica anda cerca....)

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  8. La pitufina... ja ja. Me pido ese burkini para los Carnavales de Brasil. ¿Qué no? Ah, vale, vale. Güicho, a ver si nos pones un día unos buenos nadadores también.

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  9. Muy buen contraste y muy buena lectura de los signos, Güicho.

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  10. Bravo Guicho! me gustan las lecciones, asi puedo preparar "jugadas de enganno" para confundir a algun despistado que puede haber por ahi... eso de ir a la playa vestida de momia me resulta el colmo de los signos torcidos. O la sacaste de una coleccion de disfraces?

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  11. Guicho, usted se las sabe todas. Concuerdo con su analisis. Aunque la rayita de la nordica invita. Se me hizo la boca agua.

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  12. No hace falta preguntar, como tu bien dices, se pueden apreciar otros detalles, otra cosa es que sin mediar palabra te lo montes con ella, ahí es mas dificil.

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  13. jajaja' bro, eso se resuelve con par de cervezas. ;)

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  14. A lo mejor la del bikini es la más... bueno, como que a veces hay sorpresas y no resulta como aparenta.

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