9 jul. 2008

Objeto



No dormí mucho, pero me desperté de un golpe. No por la luz matutina, sino por el peso de Nina. Ella estaba sobre mí. Yo, dentro de ella. Desenredé mi pierna derecha del cobertor para no ser potro cojo, y apreté con fuerza sus nalgas.

Cuando acabamos, me limpié con la sábana. Sus líquidos vaginales casi llegaban a mi ombligo. Desistí, y fui al baño.

- Buenos días –dije regresando al cuarto.

Suspiró. O tal vez fue un resuello.

- Disculpa que te haya despertado –reclamó.

- No fue nada, apenas una cabalgata matutina –contesté sincero.

- Es que por la mañana no puedo salir de la cama, si no me meto algo antes –explicó–. Y como tenías la tienda de campaña montada...

- Lógico –asentí, me senté en la cama, y añadí–. ¿Qué hubieras hecho de estar sola?

- Hay otros objetos.

- Claro, aunque espero ser más convincente que mi colega banana –convine mordaz.

- De los vegetales prefiero el pepino –anunció con una naturalidad casi vegetariana.

- Ciertamente me parece mejor que el tomate –reflexioné en voz alta-. Si bien la banana seguramente...

- No, ya cometí ese error –me interrumpió–. Hasta que se me reventó una adentro.

- ¡Coño!

- Sí, me llevé un sustillo –agregó–. Tuve que ir al ginecólogo, y resultó un poquito engorroso...

- ¿Para el ginecólogo? –indagué.

Soltó una carcajada.

- También –concedió.

Sonreí, y destapé su cuerpo.

- Lo mejor es el plástico –murmuró mirando de reojo la gaveta de la mesilla de noche.

Abrí el mueble. Había tres consoladores de diferentes formas y colores. Súbitamente la miré, y tomé uno de los dildos. Pero no llegué a elaborar la frase. Lo solté, porque la oí decir:

- Ese es el de mi marido...

24 comentarios:

  1. Pues, que viva la ensalada!
    A decir verdad el dildo es un espantador de soledades tremendo. Si hay que elegir, yo prefiero la bombita, pero bueno todavIa me queda tiempo con manolin en activo.

    nos vemos el guichhhhhh,
    ;\ tony.

    ResponderEliminar
  2. Bienaventuradas la victimas de la ninfomanía, y bueno, para gustos los colores...y para escoger, los consoladores :)
    Oye guicho, dicen que la baqueta es buena pa'la próstata? :)

    ResponderEliminar
  3. Jajaja! Estoy de acuerdo con el bauta. Me imagino que ambos se pongan en concierto simultaneo a ver quien alcanza mayor profundidad.

    Saludos desde Londres.

    ResponderEliminar
  4. Hola, mucho gusto. Me parece muy gracioso su posts (todo su blog es exquisito), pero en este Ud describe muy bien cómo alguien pudiera ponerse en la misma posición de objeto para una mujer, cuando generalmente es al revés... digo lo más común... Aunque, tiene razón... las cosas cambian. Muy ingenioso, y mis saludos,
    Verónica

    ResponderEliminar
  5. Tony,
    una vez conocí a una chiquita tímida que guardaba los condones en el frutero. Y, como soy tan inocente, le pregunté por qué. Se puso roja como un tomate.
    En cuanto a la bombita y demás, creo que lo pillaste por otro ángulo. El artefacto del tipo era de uso personal...
    Saludos

    ResponderEliminar
  6. JuanCa,
    lo escuché incluso de primera mano: Un día fui a cenar con un socio. El estaba casado, pero llevó a su amante, que yo conocía, pues estaban juntos ya un buen tiempo. Por mi parte fui con una amiguita nueva, que le cayó bien de golpe a los dos. Conversamos muy amenamente todo el tiempo. Después de tres botellas de tinto y algo de grapa, de repente la amante del tipo se puso a disertar sobre las virtudes del masaje de próstata. Y entonces pude presenciar algo extraordinario: a medida que su amante hablaba el socio se fue reduciendo poco a poco hasta casi desaparecer bajo el borde de la mesa. Me percaté en ese momento de la gran longitud de los dedos de aquella mujer. Azorado, sólo atinaba a alternar la vista entre los enormes dedos de ella y mi socio tan chiquitico en su silla. El no dijo una palabra más en el resto de la velada. Yo tampoco.

    ResponderEliminar
  7. London,
    en realidad el marido de Nina es gay. Se casó para hacer feliz a su padre, y así heredar una cadena de panaderías. Nina era una buena amiga y cómplice de la infancia. Mal hablada, jodedora, divertida, y sin la menor intención de currar para vivir. De entonces a acá han pasado unos años. Ellos siguen juntos. Y el viejo de él sigue vivo y feliz con un pequeño nieto.

    ResponderEliminar
  8. Verónica,
    es Ud. muy amable, muchas gracias. Creo que todos somos objeto. Y es perfectamente aceptable, si a la vez ganamos algo deseado. Desde luego que esa no es una verdad para uso protocolar. Aunque tal vez tendría su encanto:
    - Hola, ¿quieres usarme un poco mientras me aprovecho de ti?

    ResponderEliminar
  9. Todo eso está muy bien, supongo, pero donde se ponga El protector de los Cerdos... ¡ánimo con él!

    No he visto historia de la Conquista mejor presentada.
    La empiezo a leer (como alumno) desde hoy.

    Saludos, maestro.

    ResponderEliminar
  10. De dónde has sacado la canción? No deja de sorprenderme esto de Internet!
    Un beso

    ResponderEliminar
  11. Don Antonio,
    agradeceros quiero vuestras alentadoras palabras.

    Si aquellos cristianos varones no se amilanaron cuando faltó el oro y el sustento, o cuando sobraron flechas, piedras y mosquitos; no seremos menos a la hora de honrar sus hazañas en la Conquista. Así pues, continuaremos.

    ResponderEliminar
  12. Catikísima,
    pues verás, esta chica de Puerto Rico que le canta a su vibrador se llama Encarnita García, aunque actúa bajo el nombre de Kany.

    Esto tengo que contártelo porque es una belleza: Antonio García, el padre de Encarnita, era un cura español que fue enviado a ejercer en la menor de las antillas mayores. Digo "era" donde digo "cura", porque "español" sigue siendo.

    En Borinquen Antonio conoció a Shela de Jesús, quien, haciendo honor a su nombre, era una católica creyente, devota, fervorosa, ferviente y ardiente. ¿Qué te digo? Les dió duro y con mucha fe. En un levántame ahí esa sotana el padre García renunció a los hábitos y se casó con Shela. Tuvieron tres hijos, de los cuales Encarnita es la menor.

    ResponderEliminar
  13. ¡Vaya con la Encarni!Si mi padre colgó los hábitos pues yo voy y cuelgo una oda al vibrador:-Pero hija, moderación!-No padre, que ni los curas escapan, todos los hombres son iguales!!Ja ja!

    ResponderEliminar
  14. Gûico,
    Muy buena tu historia.
    La gente tiene habitos sexuales tan disimiles! Unos no se cansan de repetir siempre la misma canción, mientras otros quieren una nueva experiencia en cada encuentro.
    Saludos,
    Al Godar

    ResponderEliminar
  15. Muy bueno, Güicho, sobre todo el final, :-)
    Por cierto, sabes algo de quién inventó el consolador? Creo que buscando en Internet un rato pudiera dar con información al respecto, pero quizá tú sepas... y contado por ti sería exquisito :-)

    ResponderEliminar
  16. Aguaya,
    el primer consolador puede ser atribuído con confianza al homo habilis. No por ser antecesor del homo erectus, sino por ya disponer de suficiente capacidad para utilizar un palo.

    Hace 2.2 millones de años homo habilis agarró un palo del suelo en la savana africana. La primera idea que tuvo ahí fue golpear la cabeza de un congénere con el leño. Esto trajo consigo una trifulca, de la que salió bastante magullado. De vuelta al sitio del clan con su palo se echó a descansar extenuado. Su pareja intentó inutilmente reanimarlo para copular. Frustrada, la hembra habilis prestó atención al objeto que el susodicho aferraba. Lo agarró, y le dio su segundo uso histórico.

    ResponderEliminar
  17. Catikísima,
    razón tendrás, todos los hombres somos iguales. Pero no todos los curas son hombres.
    Beso

    ResponderEliminar
  18. Al,
    cuando la canción es buena, uno la repite una y otra vez. Pero después de un tiempo hay que oir otra música. O le sale otra patica al cromosoma Y.

    ResponderEliminar
  19. Venga a sonarse unos trompones a:
    http://tromponmetabiotico.blogspot.com/
    (toallas limpias)

    ResponderEliminar
  20. Esto de los consoladores es un mundo aparte, es increible la variedad que hay, pero en general es un tema tabu para mujeres y sobretodo para hombres. Una pena

    ResponderEliminar

Related Posts with Thumbnails