31 may. 2010

Truco Selyuco

Foto: El curtido equipo de la GIA argelina en el convoy turco de la IHH se encomienda a Alá antes de mostrar sus cabillas a los infieles.

En el siglo XI la dinastía abasida del Califato de Bagdad estaba en plena decadencia. En casa hacía tiempo que eran rehenes de los buwayidas, un consorcio tribal chiíta, y en la frontera los mercenarios eslavos de Bizancio campeaban por sus respetos. Entonces en 1055 el califa tuvo la brillante idea de solicitar la ayuda de los turcos, a la sazón amos de Persia bajo la dinastía selyúcida. Y hasta 1918 entre los árabes mandaron los turcos. A veces con un cacique kurdo o uno albano, pero básicamente los turcos.

La situación en el Califato de Gaza en 2010 es diferente, pero igual de desesperante. Desde que Hamas expulsó a la PLO, liquidó la oposición restante e impuso el gobierno islámico en 2007 hay un bloqueo total por parte de Israel sobre ese enclave palestino. Poco a poco se les fueron acabando los pertrechos y ya no consiguen ni arrojar tanques de keroseno autopropulsados y reforzados con clavos de metralla por encima de los muros o las alambradas fronterizas. Encima, en los próximos días el presidente islamófilo americano pretende reunirse a negociar más paz con el premier israelí y con el jefe de la PLO, que gobierna en la mayor parte de Cisjordania, pero sin Hamas.

¿Y qué hace un árabe en apuros? Efectivamente, llama a los turcos. Hamas pidió ayuda a la IHH turca, con quienes tienen excelentes relaciones desde la primera vez que coincidieron en una convención islamista. En un alarde de eficiencia que haría sonrojar al propio Mohammed Atta, la IHH organizó en poco más de 2 meses un convoy humanitario internacional para Gaza: 600 activistas, 10.000 toneladas de carga, 6 barcos. Y así partieron. En cada nave iban varios equipos nacionales islamistas, o socialistas en el caso de los europeos, pues cada partido de extrema izquierda con buena salud en Europa aportó gente, incluyendo diputados parlamentarios y redactores de panfletos.

Sólo podían ganar. 

Si llegaban a su destino, tal victoria frente a Israel sería celebrada con una fiesta triunfal en las calles del mundo islámico y en los gremios socialistas del viejo continente. Israel perdería la cara y la fama de hermético, y ganaría la incertidumbre de si también entraron material bélico en los 6 barcos. En cambio, si eran detenidos por la marina israelí, pues dejarían al estado hebreo muy mal parado ante el mundo en vísperas de las conversaciones de paz debido a su terrible crueldad. Un momento... ¿Y si no ocurría violencia alguna por parte de los judíos? No, la habría con toda seguridad. Para eso llevaban suficientes radicales y abundantes cachiporras a bordo. 

Y ha sucedido tal y como estaba previsto: garrotazos, disparos, mártires y protestas contra Israel.


Lo que sí me parece una vergüenza es que la flota de Hamas no haya acudido en defensa de los turcos. 

Foto: Frente a Gaza la armada palestina espera infructuosamente a que sus aliados den cuenta de la marina de Israel.

3 comentarios:

  1. El camarada Toledo que tan bien defendió a Cuba tras la muerte de Orlando Zapata, ahora se ha apresurado a llamar criminal al estado de Israel por estos hechos. Habrá que estar presente a ver qué heróica acción hace algún totalitario en algún punto de la tierra para esperar los aplausos de los mentecatos de turno.

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  2. Y tu crees que alguien va a tener die Eier de enfrentarse a Israel. Confían en Alah pero no a tal punto...La acción del bloqueo es la que es criminal, la del asalto en alta mar lo mismo. Tan mentira es lo de las armas, que ni se han atrevido a enseñar alguna, aunque fuera puesta por ellos.

    Lo que sí me jode es que Castro pueda ahogar a ni sé cuantos en pleno mar hundiendo el remolcador, y nadie diga ni pinga.

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  3. Todos son unos "decarao", unos pendejones.

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