28 ene. 2010

La bola y la bala

Foto: Salvador Cabañas, delantero paraguayo.

Desde hace 3 días la noticia en México es la agresión al goleador estrella del Club América. A las 6 de la madrugada del día 25 al paraguayo Salvador Cabañas le propinaron un tiro en la cabeza en el baño de un conocido bar capitalino. Como de costumbre, en esa madrugada hubo 9 balaceras tan sólo en el barrio de Tepito. Y un total de 122 en toda la noche en el Distrito Federal. El número de muertos y heridos registrados ascendió a 26, pero sólo uno era un futbolista famoso.

El mismo día 25 fue arrestado el agresor junto con tres cuates. Igualmente se encuentran detenidos varios empleados del local, porque permitieron la tranquila retirada de los malhechores y más tarde no dejaron entrar a la policía hasta que llegó de refuerzo el comando especial. El tirador fue identificado como José Jorge Balderas Garza, un sujeto sin vínculo laboral, aunque sí vinculado al Cartel de Sinaloa. A José Jorge se le conoce como JJ o también El Modelo, probablemente debido a su típico porte de galán chaparro con elegante barriguita.

Inicialmente la policía dio a entender que la causa del trágico incidente había sido una bailarina cubana llamada Diana, teñida de rubia por más señas, quien acompañaba cariñosamente a los clientes de Sinaloa.

Foto: Diana La Cubana con Francisco El Contador, un subalterno de JJ, en la entrada del baño segundos antes del disparo.

Sin embargo, hoy se ha revelado la verdad sobre el suceso, que demuestra que cherchez la femme es una buena sugerencia pero no un axioma. La disputa en el baño fue simplemente sobre bolas.

Esto que sigue es lo ocurrido, tal como lo divulgó la procuradoría del DF tras 3 días de investigaciones. El testigo principal es el encargado de la limpieza del baño.

JJ estaba lavándose las manos cuando entró Cabañas a orinar. JJ se aproximó al mingitorio y le habló al paraguayo.

- ¿Qué pasó, Cabañas? –saludó.

Por toda respuesta el aludido movió el chorro de orine de arriba a abajo.

- ¿Qué tal se te da ahorita la bola, Cabañas, cómo van esos goles? –insistió el sinaloense.

El sudamericano movió el chorro de izquierda a derecha, pero siguió ignorando al mexicano.

- ¿Ah... pero no me vas a contestar... a mí? –inquirió JJ ligeramente cabreado.

Cabañas se sacudió el órgano, levantó la vista e indagó despectivo:

- ¿Y tú quién eres?

JJ comprendió que Cabañas realmente no lo conocía, y decidió presentarse de una forma convincente.

- Yo soy esto no más... –susurró sacando la pistola.

- ¿Sí? ¿Y qué vas a hacer con esa mierda? –replicó el bravo guaraní.

- Te voy a dar un tiro, pendejo, si no te callas la bocota… –prometió El Modelo.

- ¡Pues tírale, tírale ya, marica...! ¿Qué? ¿No tienes güevos…?

Y ahí sobrevino el disparo.

Y, bueno, Cabañas sigue en coma, mientras que JJ ahora ya tiene su narcocorrido.

4 comentarios:

  1. al norte del ¨revuelto y brutal¨ construyen un pais en medio de los hielos eternos, al sur hacen narco-corridos. a veces uno se acuerda de aquello que dijo marx respecto a los del sur.

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  2. Lázaro,
    y eso que Marx nunca estuvo en Sinaloa...

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  3. Güicho, pero mira que tú tienes poder para contar estas historias, lo de la cubana ya es ambientación especial.

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  4. Güicho, Zoé tiene razón. Tiene Ud. un talento especial para contar este tipo de historias. Siempre se las saca de abajo de la manga.

    Aprovecho para decirle que hace un par de días le dejé una respuesta apurada a su comentario sobre el post de Salinger. Ayer se lo respondí detenidamente dedicándole un post en forma de carta abierta. Tersites también le dejó respuesta. En todo caso, gracias por pasar y motivarnos ;-)

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