14 dic. 2008

Black Love

Si Ud. está planeando regresar en su próxima vida como mujer, le recomiendo que al llenar su solicitud sea cuidadosa -o cuidadoso- a la hora de especificar la raza. Sepa que sus posibilidades de ser feliz como afroamericana no son exageradamente elevadas, sino más bien escasas. No se guíe apenas por Michelle O. o por Oprah. En su nueva existencia como mujer negra probablemente estará Ud. bien jodida, que en este paradójico caso es lo mismo que mal jodida. Le explicaré por qué.

Por cada 100 bebitas negras nacen 104 bebés negritos. Eso puede parecer promisorio, pero al alcanzar la mayoría de edad 6 de los 104 habrán muerto de forma violenta, por lo cual –entre otras cosas– 9 más estarán en la cárcel. Otros 8 habrán desaparecido, lo que teóricamente los vincula con aquellos 6. (Digamos que tal vez algunos se incorporaron a ese grupo de una forma más discreta.) Por último, 21 individuos serán vagos, drogadictos, alcohólicos o subnormales. Las estadísticas no especifican con mayor detalle dentro de este conjunto por la altísima frecuencia combinatoria. O sea que, por ejemplo, es difícil encontrar a un negro vago que no sea ni drogadicto ni alcohólico ni subnormal. Desde luego, eso vale para un blanco, hispano o amerindio en igual medida. Sólo que no son 21; sino 8, 3 o 42 (en el caso de los indios, aunque con subsidio del casino de la tribu.) De más está decir que un workaholic o un hombre de éxito, aunque sea drogadicto, alcohólico o subnormal, no entra en el grupo de los 21. Así que Whitney es de las que tuvo suerte.

Entonces tenemos que para 100 negras en edad de gozar quedan apenas 60 negros capaces de alegrarles la vida. 60 tipos que están vivos, trabajan y no son delincuentes. ¿Correcto? No del todo. De los 60 hay 3 que viven con mujeres blancas. Para mayor precisión: se trata de 3 de los 5 que más ganan. Y otros 2 son gay a tiempo completo. Generalmente los 2 restantes con mayores ingresos. De ahí que 45 afroamericanas se ven obligadas a escoger entre un vago (con más hobbies) y un delincuente, o simplemente ser pareja secundaria o esporádica de alguno de los 60, digo, 58. Tres opciones para ser infelices.

Por otro lado, 3 blancos análogamente dispuestos a contentar a féminas negras brillan por su ausencia. 3 latinos, igualmente. Y a más tardar ahora debe estar claro para el lector que la latina de raza negra no clasifica como afroamericana.
Esta dramática situación es equivalente al resultado de una guerra, o peor. Veamos: En 1946 en la Unión Soviética quedaban 70 hombres en edad viril por cada 100 mujeres fértiles. Pese al esfuerzo mancomunado de Stalin y Hitler, las mujeres soviéticas de entonces tenían más chances de ser amadas que las afroamericanas de hoy. De acuerdo, 45 de los 70 rusos serían alcohólicos, sí, pero laboriosos. En cambio, hacia 1900 en los EE.UU. había tan sólo 50 irlandeses disponibles por cada 100 irlandesas. Los demás hombres irlandeses eran inútiles por borrachos, violentos o desempleados. Por lo común, las tres cosas. Sin embargo, todas las 50 irlandesas sobrantes encontraban pareja entre polacos e italianos. Sobre todo los últimos siempre estaban dispuestos a satisfacer a una pelirroja pecosa y juguetona. En fin, también las irlandesas, con un problema mayor, se las arreglaban mejor que las negras. Tampoco olvidemos que las rusas pasaron por semejante debacle solamente durante una generación. Con las irlandesas fueron cuarenta años. Por su parte, el mal de las afroamericanas empezó cuando Martin Luther King y no tiene pintas de mejorar en un futuro calculable. Rusas e irlandesas contaban, además, con la simpatía de toda la nación. ¿Y las negras?

Ellas, obviamente, también tienen responsabilidad en esa antipática coyuntura. Muchas se presentan al mercado marital tempranamente convoyadas. A los 19 años 26 de 100 afroamericanas ya son madres solteras. Entre las blancas son 11, que siempre tendrían la opción de un negro, aunque sólo 3 lo aprovechen. De 100 latinas incluso 34 tienen un hijo extramatrimonial antes de los 20. Mas el continuo flujo inmigratorio de machos hispanos útiles resuelve para esas 34, y hasta para alguna que otra de las 11 gringas. Eso podrá ser perjudicial para las hembras en Tamaulipas o en Matagalpa, pero no es el tema de esta reseña.

Recapitulemos las cifras finalmente: Cada 100 afroamericanas hay 55 papeletas para disfrutar. Las 100 blancas tienen 86. Y las 100 latinas encuentran 96. Se lo repito, escoja con cautela.

15 comentarios:

  1. Me gusta mucho el tono afroamericanofeminista de este post. Lo único más bello que una negra bella, en exhuberancia, en bellozura y grandeza...es un negro bello. Los mulatos son un mundo otro. Se merecen otro post. Saludos, RI

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  2. ??

    Bueno, a ese número hay que agregarle el porcentaje de negras gordas. Y cuando digo gordas, son bien gordas. Esas no son muy codiciadas, me parece. Sigue la cosa bajando...

    Un abrazo!

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  3. Black indeed…y con pespuntes grises!

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  4. Rosie,
    en mi caso prefiero a las negras. Y la mulatez es otra cosa, sí.
    Saludos

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  5. Sosa,
    I know what you mean. Estas chicas de las fotos no tendrían ningún problema para conseguir marido, claro, por lo que originalmente consideré poner una de esas que mencionas, pero me pareció innoble castigar así a los amigos que me visitan.
    Abrazo

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  6. Juan Carlos,
    yeah, indeddd... desdicha, desgracia y desventura...

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  7. Me he hecho un lío con los números, pero creo que hay más mujeres que hombres y que por eso los señores tienen que compartir sus favores con varias...Ya me parecía a mi que todo era cuestión de estadística, ja ja!

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  8. ...y gracias por esa banda sonora. Una de mis canciones favoritas sin duda.
    Besitos

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  9. Güicho, cómo disfruto tu inteligencia, tu humor, y tu hombría. A mí también me gustan las negras y los negros.

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  10. Por tanto yo quiero ser hombre negro, primero por todas las chicas negras disponibles, segundo por todas las blancas dispuestas a montarselo con un negro, tercero por su superior capacidad atletica, fisica o como se quiera llamar, cuarto por "SU" tamaño, quinto porque si..

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  11. Que bueno que existe un Guicho con sobresaliente en matematica, asignatura en la cual siempre me soplaron, desde 7mo grado hasta el ultimo de pre.

    Con la situacion economica mundial como esta, mejor quedo "quieto en base" con lo que tengo; no vaya a ser que las cifras se alteren en esta epoca turbia, y encuentre la alcoba vacia. Esta nevando "perros y gatos".

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  12. Catikísima,
    captaste la esencia, que es lo que importa.
    Y la canción es un tiro, sin duda la mejor de Otis Redding, y el equivalente soul al blues rock "Since I've Been Loving You" de Led Zeppelin.
    Beso

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  13. Zoé, me alegra mucho eso, ¡gracias! Y, sí, nuestras costumbres son malas, pero son nuestras.

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  14. Eufrates,
    es una máxima vikinga: En invierno no se arriesga, el pillaje comienza con la primavera.

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