28 jul. 2009

Las notas perdidas del Diario del Che en Bolivia 44

Hardcore-Antimperialistas

Agosto 27 de 1967
[…]
Quedamos atrapados en la quebrada. La única salida desembocaba en una faralla. De inmediato tuve claro que, si al ejército se le ocurría seguir nuestro rastro, tendríamos que tirarnos. Decidí no anunciarlo a la tropa hasta que fuera inminente. Lo anuncié porque Eustaquio vino a informar, de parte de Miguel, que se aproximaban hombres armados por el sendero.

Habíamos escogido quiénes saltarían primero, Camba y Chapaco, e incluso estábamos ayudándolos a tomar impulso, cuando llegó otro mensaje de Miguel, esta vez con Darío, diciendo que los que venían no eran soldados, sino Benigno con Ñato y Pocholo. El alivio fue considerable. Soltamos a Camba y Chapaco entre gritos de júbilo. Camba y Chapaco, por el contrario, dejaron de gritar. Pocas veces la supervivencia del individuo significa la salvación de la causa revolucionaria. Casi siempre es al contrario. Por lo pronto, celebramos el regreso de Benigno. Ya vendrán nuevas oportunidades para el sacrificio. No sólo para Benigno.

Lo de Benigno ha sido una infructuosa odisea de 18 días. Descubrió unidades del ejército por todas partes: en Yumón, Congrí, Vargas, Saladillo y Ñancahuazú. Tuvieron un trayecto lleno de contorsiones. Tanto por los soldados como por el hambre. Y lo peor: a mis medicinas no las vieron ni de lejos. Llegaron hasta las inmediaciones de la cueva para encontrarse allí con una compañía de rangers de unos cinco pelotones. Por poco los descubre un cabo que salió silbando a orinar. El Ñato estuvo a la altura de las circunstancias y soportó estoicamente el chorro en la cabeza sin moverse en la maleza. Pocholo, sin embargo, también se orinó, aunque en silencio y sobre los zapatos del Ñato. Pregunté por el tiroteo y el puerco robado en Caraguatarenda. Benigno contestó que tiene que haber sido Joaquín con su gente.

A Muganga no se le quiere despertar del todo la pierna izquierda. En cambio, el lumbago volvió por completo. El frío, muy presente. El asma, ausente. Raro. Se acabó el agua.

Agosto 28 de 1967
[…]
Toda la mañana nos acosó la ansiedad. Por la tarde, el desconsuelo. La sed nos agobió todo el tiempo. Se consiguió algo de fruta de una especie de cactus. No fue de gran ayuda. Dos días atrás teníamos un río y ahora, tanta sed. Por lo menos no hay hambre, aunque a partir de hoy tendré que ir a pie. La carne equina empeoró la sed.

El herido del ejército en Tatarenda, según el reporte radial, nos crea nuevas interrogantes. Básicamente surge una contradicción con la ubicación de Joaquín en Caraguatarenda. A menos que Joaquín haya dividido a su grupo en dos para crear un tercer frente. En tal caso habría excedido con creces sus facultades. Eso tendrá consecuencias.

Agosto 29 de 1967
[…]
Escalamos chapeando. El avance fue penoso. Por suerte había humedad en el aire, pero seguimos sedientos. De momento aguantamos mascando yerba. Nunca había visto tantos dientes verdes. La moral de la columna anda por la vejiga. El Chino muestra todos los síntomas del desespero. Otro que no sobreviviría la Larga Marcha con Mao. Eustaquio y Chapaco van por el mismo camino.

Agosto 30 de 1967
[…]
Angustia generalizada. Zozobrábamos sin una gota de agua. Miguel, Darío y el Chino se tomaron sus orines. Miguel y Darío salieron con diarrea y contracciones en el vientre. Por su parte, el Chino vomitó hasta las entrañas entre calambres febriles, mas luego lo único que tenía eran diarrea y convulsiones como los otros dos.

Entonces avisaron de que Benigno, Urbano y Pocholo encontraron una poceta de agua en el fondo de un cañón. Bebieron hasta la saciedad, y Pocholo se lavó los pies antes de subir a darnos la noticia. No llegué a impartir la orden de que se quedaran cinco hombres de guardia, pues de repente me vi solo. A duras penas logré retener al último, el Ñato. Permanecimos arriba. Después Inti retornó para traernos agua. Entre los tres nos comimos lo que restaba de carne.

[…]

11 comentarios:

  1. LOL! Estaba claro, Don Guicho, el meollo de esa guerrilla era el S&M.

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  2. "Dos días atrás teníamos un río y ahora, tanta sed. Por lo menos no hay hambre, aunque a partir de hoy tendré que ir a pie. La carne equina empeoró la sed."
    !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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  3. Es cierto que el tasajo da una sed... jejejeje.

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  4. Profunda la escatología y ligeros los sesos. Buen perfil de la guerrilla.

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  5. Esa foto quisiera que corriera por el mundo. Gracias amigo Guicho!

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  6. Guicho estoy loca porque aparezca Tania la Guerrillera (?)

    Lo que me alegré cuando Inti se lavó los pies en la poceta cuando faltaba el Che por tomar agua.

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  7. Gracias por los comentarios, Eufrates, Isis, Zoé, Diana & Frida.

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  8. Perdón, no fue Inti, fue Pocholo el que se lavó los pies en la poceta, siempre despistada yo, aunque de uno a otro no hace mucha diferencia.

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  9. Lori,
    a estas alturas a Tania le quedan menos de 24 horas de vida. Estaba tan flaca y sucia que parecía un etíope de los más claritos, lo cual no impidió que las pirañas le incaran el diente antes de que se descubriera el cadáver. Fue difícil de identificar.
    Muchas gracias por tus comentarios!

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  10. Lori,
    permíteme apuntar que sí hay una ligera diferencia entre Inti y Pocholo (también conocido como Julio.) Pocholo era el único que superaba a Guevara en fragancia pezuñera.

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