13 oct. 2009

Las notas perdidas del Diario del Che en Bolivia 54

Por supuesto, no habrá represalias contra los oficiales del ejército. Hasta que depongan las armas.

Septiembre 23 de 1967

[…]
Santa Elena resultó ser un lugar hermoso, podría denominarse idílico. Me recordó los jardines de Tucumán, aunque aquí nadie nos dispara por coger las naranjas. Muy dulces, por cierto, un verdadero deleite. El descanso también era necesario, pues salimos muy cargados de Alto Seco. Comimos opíparamente para disminuir el peso de la comida. Benigno preparó un guiso maravilloso. Me atraqué como un animal.

Me desperté a medianoche con un empacho soberbio. No conseguí vomitar.

A las 2 partimos para el chaco de Loma Larga. Se suponía con ganado. Parece que no comimos suficiente, puesto que la tropa seguía agobiada por la carga de provisiones. Amanecía cuando arribamos a nuestro objetivo. Enseguida vino Benigno a preguntarme si debía preparar desayuno. Por respuesta solté de un golpe toda la comida de Santa Elena.

Septiembre 24 de 1967
[…]
Al vernos, los pobladores de Loma Larga se dieron a la fuga sin remilgos. La tropa estaba muy cansada para impedirlo. No obstante, entre espasmos biliares ordené intentar darles alcance. Fue un esfuerzo inútil.

Finalmente, en medio de las náuseas vi venir a Miguel con un campesino y un cerdo atado a una cuerda. El hombre cojeaba de la pierna derecha y se llamaba Sóstenos. El puerco era tuerto y respondía al curioso nombre de Colirio. Pagamos 80 pesos por el chancho. Me pareció adecuado sentar un precedente de generosidad revolucionaria. Otro más.

La gente lucía realmente extenuada de la larga marcha con tanto peso. Yo, además, me pasé todo el día vomitando hiel con el hígado descompuesto. Se preparó Colirio con cebollas. Lo probé y me hizo llorar. Las convulsiones eran tan fuertes que creí incluso haber expulsado algún órgano. Por suerte, fue sólo un pedazo de carne.

Un incipiente ataque de asma también demostró ser falso, una vez que vacié mis vías respiratorias. Responsabilicé a Miguel con la organización de las postas.

Espero que mañana nos vaya mejor en Pujio.

Septiembre 25 de 1967
[…]
Entramos en Pujio sin ninguna sorpresa. La población huyó en masa, como es habitual. Soltamos al cojo con otros 20 pesos. Se internó en el monte renqueando tras la gente. Media hora más tarde los campesinos fueron reapareciendo poco a poco. Todos los fugitivos de Loma Larga se encontraban acá.

La información que obtuvimos es que no hay soldados a menos de tres días de marcha a la redonda. De manera que se nos acabará el mes sin poder enfrentar de nuevo al enemigo. Después nos contaron que dos horas antes de llegar nosotros se había marchado de Pujio un policía. Era de Chuquisaca y vino a buscar a un tal Olegario porque le debía dinero al corregidor de Serrano. Fue precisamente Olegario quien previno al carabinero de que la guerrilla venía subiendo desde Alto Seco y que debían apurarse.

Seguimos el avance hasta Tranca Mayo. La mula de Muganga intentó dos veces evadirse. Advertí al Moro de que no podía dormirse sobre los estribos. Los animales ya han desertado con provisiones, municiones y armas, pero todavía no se han llevado a un combatiente. Fui con Inti a ver a Camba, que no para de repetir que necesita la baja por motivos de salud, familia y trabajo. Acordamos que iría con nosotros hasta La Higuera y que desde allí seguiría por su cuenta.

Ovando declaró en la radio que me agarrará en cualquier momento. Eso es una falacia. El sabe bien que sería un momento muy especial.

Dispuse dormir en Tranca. El sitio era bastante duro y molesto, pero el cansancio pudo más. Nos acostamos justo al borde del camino. Desperté con una urgencia, para descubrir que no había nadie de posta. Miguel está cada vez más negligente. Fui a llamarlo, mas dormía con el arma levantada y temí que me disparase por reflejo. La descarga será en otro momento.

Mañana salimos para Picacho.

[…]

8 comentarios:

  1. - el sitio elegido para dormir era terrible si se llamaba Tranca

    y el lugar acordado para dejar que Camba siguiera por su cuenta sería La Higuera, de ahí pa'llá más nada.

    Gracias por tu post, Guicho.

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  2. Jajaja no paro de reirme oración por oración. Eres un salvaje del humor, Güicho! El cheky es peor que dynamite de AC/DC.

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  3. Muy gracioso, las mulas desertoras.

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  4. Colirio con cebollas!
    Despues de leer esto, cada vez que me pongan delante un plato de cerdo con cebollas me acordare de estas paginas perdidas....!

    "Los animales ya han desertado con provisiones, municiones y armas, pero todavía no se han llevado a un combatiente". Don Guicho: Priceless!

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  5. Guicho,
    compadre, no paro de asombrarme de tu capacidad fecunda para el humor negro.
    Lo de Sostenos para nombre del cojo, y el nombre Colirio del cerdo no tiene nombre.
    Se ve bien que conoces a la Argentina bastante bien, pues pocos afuera del pais, saben que las naranjas vienen precisamente de esa provincia.
    No puedo esperar por el libro de las notas perdidas. En cuanto lo publiques, tendras un fiel lector.

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  6. ¡Colirio con cebollas! bueno, estoy llorando de la risa.

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  7. Esos nombres!Esas imagenes: la mula desertora, el cerdo Colirio... Genial amigo Guicho, una vez mas...

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  8. Lori, Danilo, Diana, Eufrates, Sharpshooter, Zoé & Frida, agradezco sumamente vuestra sensibilidad por los detalles históricos.

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