27 nov. 2009

Chanson Exotique


La chanson resulta la expresión musical esencial del pueblo galo, tanto como la canzone para los italianos, y muchísimo más que el bolero para los cubanos y mexicanos. Sin embargo, como ningún otro género nacional, la chanson française se ha nutrido básicamente de sangre ajena. Probablemente esa es la explicación de su formidable calidad.

Habría que empezar por la madre de todos los chansonniers, Edith Giovanna Gassion, la Piaf, cuya abuela materna respondía al bonito nombre de Aïcha Saïd ben Mohammed y era una berebere marroquí. También lo de Giovanna vino de una bisabuela italiana.


Sigamos con las damas. La bella Dalida se llamaba en realidad Iolanda Cristina Gigliotti y nació en El Cairo, Egipto, de padres italianos.


Por su parte, la también desaparecida Frida Boccara nació en Casablanca, Marruecos, de padres judíos sefardíes.


La dulce Marie Laforêt es portadora del nombre real Maïténa Doumenach, como le pusieron sus padres armenios.


La conexión armenia podemos continuarla con la chica ye-ye más exitosa de Francia, Sylvie Vartan, o sea, Sylvia Vartanian. Pero sólo a medias, pues la madre era húngara. Como era de suponer, Sylvie nació en… Bulgaria.


También la encantadora Hélène Ségara es medio armenia, mas a la inversa: por parte de madre. Su padre es italiano y su nombre real, Hélène Rizzo.


Medio italiana es igualmente la talentosa Nicoletta, en realidad Nicole Grisoni. La madre también era diferente: loca. A ella se refería su éxito Mamy Blue.


Italiana completa es la actual primera dama y cantante, o viceversa, nacida Carla Gilberta Bruni Tedeschi en Turín en el seno de una conocida familia.


Tampoco podían faltar las anglosajonas. Por ejemplo, Jane Birkin nació en Londres.

El caballero que acompaña a Jane en esta famosa pieza, Serge Gainsbourg, fue registrado al nacer como Lucien Ginsburg por sus padres judíos rusos.

Similar ancestro por el lado paterno posee el ex-fugitivo Michel Polnareff.


Otro progenitor de origen judío ruso avalaba a Joe Dassin, nacido como Joseph Ira Dassin en New York, USA. La madre era húngara. Elegante hasta el final, Joe pereció ahogado en Tahití.


Judío completo y americano era el fallecido Mort Shuman, un gran admirador de Jacques Brel nacido en… Brooklyn, claro.


El popular Jean-Jacques Goldman es otro cantante francés de padres judíos, polacos en este caso.


Dejemos atrás a los askenazíes. El judío mizrají Richard Anthony llegó a Francia desde Egipto, había visto la luz en la comunidad hebrea de El Cairo como Richard Btesh. Las malas lenguas decían que su afición a la poligamia delataba, en cierta medida, el entorno de su infancia.


Otro judío egipcio, si bien sefardí -de rama otomana y sub-rama tesalonicense-, es el métèque Georges Moustaki, nacido en Alejandría como Yussef Mustacchi.


El extravagante Darío Moreno fue otro sefardí de rama otomana, su nombre real era David Arugete y nació en Esmirna, Turquía.


También sefardí es Enrico Macias, nacido como Gaston Ghrenassia en Constantina, Argelia.


Lógicamente, después de tantos judíos a alguien le tenía que tocar la podrida en cuestión de ascendencia. Ese es Gérard Lenorman, hijo de un desconocido soldado de la Wehrmacht alemana. Oui, madame la maman fue colaboratrice


Junto a los judíos, los italianos forman el otro pulmón de la chanson. Empezando por el más francés de todos los galanes: Yves Montand, bautizado como Ivo Livi en un pueblo de la Toscana.


Serge Regianni, otro gran actor francés, era apenas un año menor que Yves y vino al mundo algo más al norte, en Reggio Emilia.


Nino Ferrer se llamaba en realidad Nino Agostino Ferrari y nació en Génova.


El popular Christophe nació en la banlieue parisina de padres italianos. Su nombre original: Daniel Bevilacqua.


Francis Cabrel, en cambio, tuvo padres franceses, pero los cuatro abuelos italianos.


Claude François agradecía su existencia a un padre francés y una mamá italiana. Por cierto, nació en Ismailia, Egipto.


Con Richard Cocciante la cosa es al contrario: papá italiano y madre francesa. Y, claro, vino al mundo en Saigón, Vietnam.


El caso de Antoine es realmente inusual. Sus padres italianos lo llamaron Pierre Antoine Muraccioli cuando nació en… Madagascar.


La tanda franco-magrebina tiene mucho de italiana también, pues inmigrantes italianos conformaban la gran masa de colonos franceses en las posesiones del norte de Africa.

Alain Souchon nació en la mundana Casablanca, Marruecos. Su nombre real es Alain Kienast.


Pierre Groscolas salió de Lourmel, Algeria.


Étienne Daho nació en Orán, Algeria.


Entre tanto magrebino falso viene bien uno genuino: Guy Mardel se llama en verdad Mardochée Elkoubi y también es oriundo de Orán.


Por supuesto, la conexión armenia también está presente en el género masculino. Con nadie menos que el gran Charles Aznavour, de lejos le meilleur chansonnier de todos. Su papá y su mamá eran inmigrantes armenios y lo bautizaron como Shahnour Vaghenag Aznavourian.


Danyel Gérard tiene por nombre real Gérard Daniel Kherlakian, su padre era armenio.


Daniel Guichard proviene de padre francés y madre rusa.


Con Sacha Distel era exactamente al revés.


Hay muchos más. Estos son apenas, de los que conozco, los que aprecio. No he querido contar a los suizos, a los belgas, al monegasco Léo Ferré, ni a los quebecos. Y mucho menos a los griegos políglotas Nana Mouskouri, Melina Mercouri y Demis Roussos, viciosos a cantar en francés.

Lo que no hay es un chansonnier cubano. Lástima que mes amis Zoé y Javier tuvieran vocación de escritora y pastelero, respectivamente. Si hubieran llegado a París cantando, lo habrían tenido más fácil.

Y para finalizar un sorbeto:

¿Alguien recuerda el “Abelachao” del cancionero verdeolivo?

He aquí el original:

17 comentarios:

  1. En realidad, estimado Güicho, si somos verdaderamente justos con la historia de la "chanson française", la bisabuela de todos esos cantantes era la Thérésa. Su nombre verdadero: Eugénie Emma Valladon (1837-1913). "L'idole des français" como también era conocida, marco para siempre el rostro de la cancion francesa desde sus primeras representaciones alla por el fin del "Second Empire". La "muse de la voyoucratie" o la "diva du ruisseau", como también se le conocio, siempre olvido contar en sus memorias que cuando hizo su en el Alcazar de Paris, en esos momentos la diva del recinto era una negrita cubana a la que los franceses habia puesto como mote "la Malibran noire".
    Durante casi todo el siglo XIX la mayoria de las cantantes y bailarinas, ya fueran francesas o extranjeras, tomaban identidades y nombres hispanos, era una buena carta de presentacion frente a un publico aun avido de "romantisismo espanol". Fue asi que, de cierta manera, nuestra negrita cubana triunfara e impusiera en toda Europa y mas alla aun, aquello de: "usté no e na... usté no e na... ni chicha ni limona".
    El titulo de pastelero no me va para nada, es mas bien "chocolatier" y como quizas comprenderas es mas una necesidad alimentaria que una verdadera vocacion.
    Un abrazo.

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  2. Entonces, la Mathieu es normanda pura?

    Y Brel?

    Merci!

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  3. Monsieur le chocolatier, merci beaucoup por el comentario-aporte! Era para eso lo de "pastelero."
    Mi conocimiento no antecedía a Josephine Baker, que no incluí para no anticipar a la gran Piaf. ¿El nombre de la negrita cubana no trascendió?
    Abrazo

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  4. Monseiur Guicho,
    Mon Dieu! Y que paso con el gran chansonnier frances Maurice Chevalier? Te olvidaste de el?
    Muy buena la recopilacion de chansonniers "franceses" querido Guicho. Se agradece la informacion.
    Merci Beaucoup, mon ami!

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  5. Manuel,
    Mireille Mathieu es provenzal. Como delata su rostro, viene de Avignon. La cepa celta femenina de ahí tiene su cosa. Apostaría a que Mireille posee un lunar íntimo.

    Brel era de Bruselas, pero no valón, sino flamenco, o sea, un raro germano emocional.

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  6. Franc-tireur,
    Maurice Chevalier, Michel Sardou o Johnny Hallyday son "franco-franceses", y por tanto no califican para entrar en esta Legión Francesa de la Chanson.
    Saludos

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  7. La Negrita es uno de esos "personajes del olvido" del cual soy adicto. Esta hija de la Isla tuvo mas de una década de apogeo en toda Europa y para hablar en plata, fue la primera negra que subio a los grandes escenarios europeos; fue, exactamente, la primera embajadora de la musica cubana y andaluza.
    Desgraciadamente no puedo dar mas detalles, desde hace 6 anos preparo su biografia. Estamos hablando de una de las figuras mas importantes en el desarrollo de la musica cubana y andaluza en el mundo.
    Ten paciencia, todo llega...

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  8. Delicioso post(como sorprende agradablemente, amigo Guicho!) y esos comentarios que estoy segura continuaran...(Lo que promete Castroamori ya me tiene cantando tambien. Hace poco lei un articulo suyo sobre Marta Abreu que me maravillo) Merci mon amis...

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  9. Guicho,
    Excusez-moi cher ami. Je vous croyais y compris tous les chanteurs français dans votre histoire.

    Que buena y util es este programa del traductor de Google!!!

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  10. Llegué tarde. Pero mientras leía tu post pensaba en Javier y en la Malibrán cubana. Javier ha dedicado mucho de su vida a investigar sobre ella, y hemos ido juntos a la biblioteca y sí, me consta que arrasó con su fama aquí y en el resto de Europa. Excelente post Güicho, magnífico, te la comiste una vez más. Sylvie Vartan en una época tuvo en su repertorio canciones cubanas. Saludos a todos.

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  11. Muy bueno Guicho, pero en el final dices Abelachao, y en realidad deriva de: Oh, Bella ciao, cancion italiana casi himno y de la época de la liberación del fascismo.

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  12. Muy bueno Guicho, pero en el final dices Abelachao, y en realidad deriva de: Oh, Bella ciao, cancion italiana casi himno y de la época de la liberación del fascismo.

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  13. Laberinto, no se tu, pero nunca vi un trovador criollo-bolchevique pronunciar el dialecto toscano tan clarito mientras bajaba la lirica partisana a ritmo de chamame. Por eso las comillitas. Saludos.

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  14. Y no eran toscanos, mayormente eran alpinos!! o sea del norte y lombardos. Saludillos a ti y ojo, me encantó esta entrada.

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