7 feb. 2008

Boate 2



Por el precio podía quedarme toda la noche, pero con la chica apenas una hora -me había advertido antes el gordo patrón Zé Arnaldo.

- ¿Cómo te llamas?

- Joilma -respondió demorando las sílabas.

- ¿Me ayudas con una cerveza?

- Prefiero una caipirinha.

- Zé Arnaldo, ¿tienes caipirinha? -levanté la voz.

- En un momento la preparo -gritó el bartender.

- Espera ahí, ¿cuánto me vas a cobrar? Ni lo pienses que...

- Diez.

Me dirigí de nuevo a la muchacha.

- Eres muy bonita, me gustas -le dije sincero en un arranque de originalidad.

- Muchas gracias -contestó.- Tú también me gustas, ¿de dónde eres?

- De Cuba.

- ¿Dónde queda eso?

- En el Caribe.

- ¿Dónde...?

- Es una isla lejos de aquí -concluí enredando la mano entre sus cabellos.

- ¿Qué lengua hablan allí? ¿Español?

- Sí, ¿cómo lo supiste?

- ¡Por tu acento gringo! -exclamó con una adorable sonrisa.

Le devolví la sonrisa.

- ¿Eres la única que trabaja aquí?

- No, mis hermanas también, pero en días diferentes.

- ¡Ah! Tenéis un esquema rotativo...

- ¿Un qué?

- Que cada día le toca a otra...

- ¡Eso!

- Oye, muñeca, ¿tienes hambre? Yo no he comido nada desde el mediodía. Lo que escuchas no son grillos, sino mi estómago.

- Mi mamá cocina muy sabroso -contestó alegre.- ¿Quieres que te traiga un plato?

- Quiero -contesté.- ¿Cuánto te doy para la comida?

La chica miró insegura a Zé Arnaldo.

- Diez -sentenció el patrón.

- Zé Arnaldo, te voy a dar cincuenta -le propuse apuntándole con el índice.- Me traes comida, y Joilma no trabaja para más nadie esta noche.

El gordo vaciló un instante.

- No, no, eso te va a costar...

- ¿Diez? -intenté ayudarlo.

- Cien reales.

- Setenta, y con café por la mañana.

- Valeu!

Cenamos con cervezas y canciones sertanejas, y dejamos el local.

La habitación se encontraba en una cabaña de madera situada unos 30 metros detrás de la boate. A las paredes les faltaba un palmo para llegar al techo. Era la única choza, pero tenía dos cuartos. Uno abajo y otro arriba, en una especie de media barbacoa, con una sola bombilla para los dos. El interruptor, una cuerda, se podía alcanzar desde ambas habitaciones. Me pareció muy práctico. Además había una escalera, rústica y sin pasamanos, para trepar.

Celebré haber excluído a un segundo huesped, por muy improbable que fuera.

El retrete estaba afuera, a medio camino de la boate y compartido con ésta. Pero frente a la escalera se disponía de un espacio para el baño. Incluso con media cortina hacia el lado del cuarto inferior. Evidentemente había sido un detallista aquel decorador.

- Hazme un favor, muñeca, y tranca esa puerta -le pedí mientras me subía a inspeccionar la barbacoa.

- Lo hago -respondió dócil rotando sobre su clavo al tosco pestillo de madera.

Me descolgué por una viga debido a algún ineludible atavismo simiesco, y fui a revisar el baño. Un tubo de goma salía de la pared. Del tubo salía agua. Perfecto.

Me senté en la escalera, y senté a Joilma en mi pierna izquierda. Tenía un cuerpo suave, y la piel tierna. No, tenía el cuerpo tierno, y una piel suave. Se acomodó sobre mí con familiaridad.

- ¿Qué edad tienes?

- Veinte.

- Mira, yo a ti no te he dado nada, si tú quieres...

Me interrumpió con un beso. Fue un gesto dulce.

- No te preocupes, mi padre me entrega luego lo mío.

12 comentarios:

  1. A ver, a cada rato soy la number 1 en tus posts... como hoy. Pero bueno a lo que voy, el padre era un mercachifle ... pero la muchachita se ve por la narrativa que te conmovio, y no debe ser facil conmover a " alguien como tu", como dice la cancion. A no ser que esas muchachitas tengan el mismo encanto que " nuestras jineteras" que conmueven por su originalidda y " sinceridad" manifiestas. Buen relatom, se capta el ambiente de miseria/ingenuidad/belleza inherente.

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  2. ¡Pues muchísimas gracias, Grieguita, por ser la Número Uno!

    Bueno, sí, aquella era una empresa familiar, y el padre era el gerente. Es lo típico, ¿no?

    ¿Cómo que me conmovió la muchachita? Chica, ¿pero tú qué crees, que yo tengo el corazón de piedra? No, no conseguí ser como el Ché. Ni de lejos. Gracias a Dios y a la virgen, y a Obatalá, desde luego.

    Nuestras jineteras suelen estar más preparadas. Aunque a veces no. Pero en todo caso carecen de ingenuidad. Si algo se ha conseguido en la isla es eso, aniquilar la ingenuidad. La última vez que la vi (a la ingenuidad cubana), fue a finales de los 80 en Baracoa, Oriente.

    ¡Y gracias de nuevo!

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  3. Tengo un amigo que fue a La Habana y se empato por alla con una del oficio, y regreso diciendo que se habia enamorado de el, no hubo manera que reconociera que eran solo "las reglas del juego"... a eso le llamo ingenuidad, aunque hay otras palabras mas precisas. Y se que tu eres un alma transhumante... claro que te conmueves... sino no habrian historias como estas que nos cuentas...

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  4. A pesar de que la prostitución está cargada de estereotipos negativos me a gustado el relato...

    Joilma tuvo una noche diferente no creo pudiese encontrar clientes de su agrado habitualmente...y por lo que respecta a ti algo compungido te note....
    mmmmm un Güicho tierno mira que bien ;-)

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  5. Güicho el Magnánimo.

    Compadre ud. ha arrasado con medio mundo. Todo lo que termina en "a" tiene que tener cuidado con usted don güicho :-)

    Güicho el lanzallamas viviente.

    Je unschuldiger ein Mädchen ist, desto weniger weiß sie von den Methoden der Verführung. Bevor sie Zeit hat nachzudenken, zieht Begehren sie an, Neugier noch mehr und Gelegenheit macht den Rest
    Giacobo Casanova

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  6. Oye yo no sé mucho de idioma "brasileiro". Pero lo que se lee en la foto quiere decir: después de la quinta cerveza una mujer gratis?

    No me extraña que haza tantos alcohólicos por ahí

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  7. Grieguita,
    la ingenuidad en ese caso era de tu socio, no de la jinetera.

    Por lo demás, le tengo respeto a ese oficio, uno de los más abnegados, junto a los bomberos y a los buzos de rescate.

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  8. Sagaz Caramelo,
    la tribulación partía también del hecho de no conocer el ámbito aquel. En algunas regiones del interior de Brasil hay esclavos de facto :-*

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  9. Analista,
    que exagerado eres, compadre. Esto es modesto amor a la prójima, nada más.
    Saludos

    Para quien se interese, he aquí la traducción de la cita de Casanova:

    "Entre más despistada es la chiquita, tanto menos sabe de los trucos de la calle. Antes de que pille el lance, cae en el jamo del deseo, la curiosidad la engancha y la ocasión le hunde el resto."

    Viendo esto, creo que ese Casanova venía de Il Fanghetto, la peor favela de Venecia.

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  10. Jinete,
    veo que ya sabes como pedir cinco cervezas en Brasil. ¡Felicidades!

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  11. Pues si, mi amigo se la trago completa( no literal), yo tambien respeto ese oficio.

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  12. Gûicho:
    Bueno tu cuento.
    O mejor dicho: tu relato.
    Saludos,
    Al Godar

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